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Diapsálmata Bloguer®

Abril 28th, 2005

Encontrar una Lengua.
Rimbaud


En un tiempo muy distinto del nuestro, y por hombres cuyo poder de acción sobre las cosas era insignificante comparado con el que nosotros poseemos, fueron instituidas nuestras Bellas Artes y fijados sus tipos y usos. Pero el acrecentamiento sorprendente de nuestros medios, la flexibilidad y la precisión que éstos alcanzan, las ideas y costumbres que introducen, nos aseguran respecto de cambios próximos y profundos en la antigua industria de lo Bello. En todas las artes hay una parte física que no puede ser tratada como antaño, que no puede sustraerse a la acometividad del conocimiento y la fuerza modernos. Ni la materia, ni el espacio, ni el tiempo son, desde hace veinte años, lo que han venido siendo desde siempre. Es preciso contar con que novedades tan grandes transformen toda la técnica de las artes y operen por tanto sobre la inventiva, llegando quizás hasta a modificar de una manera maravillosa la noción misma del arte
Valery

Encontrar en el cotidiano una belleza precisa, una expulsión desinhibida del yo ante lo otro, una lectura completa y distinta pero atinada y novedosa, el ego transformado en el arma poderosa de la eternidad: el triunfo de lo humano, del feeling intelecto sobre la carga terrible de lo predescible.

Imagina: una nueva lengua sólo para tí que todos hayan inventado y que todos entiendan.

Frase de resonancia:

Chingue su madre el forever, esto es pura Gozadera® (con un toque de sensibilidad política y semiótica del e-mail).

We live in a beautiful blog… so why isn’t this a beautiful world?

Experimento para un Egoblog®

Abril 26th, 2005

Soy una persona con problemas de ego. A través de los años mi egómetro se ha convertido en una suerte de valor del peso frente al dólar. (Un egómetro oscilante, subibaja, bipolar y caprichoso). Un importante elemento para la consolidación de mi ego en niveles de franca inflación ha sido el blog. Hoy puedo decir que soy mi blog, sin importar mi estatura, miopía o tendencia a la calvicie. No soy el único: existen muchos ejemplos y argumentos que validan mi postura. Pensando que es por el blog que me he convertido en mi propio héroe de acción, llegué hoy por la mañana a una suerte de silogismo social que bien podría convertirse en experimento, como sigue:

NOPAL-VIRTUAL GI-JOE

Problema de multiculturalidad mexicana no.1: las minorías marginadas del país no tienen posibilidad de entablar un diálogo equitativo con la mayoría dominante. El problema de fondo es que estas minorías conservan una iagen de pobrecito-morentio-míralo-que-flaquito que hace que sufran todos los días por el Movimiento de los que Miran Por Arriba del Hombro®. Todo radica en que los indígenas son feos: feos en un contexto donde Paris Milton es la barbie del momento.

El experimento consiste en darle a un chavo náhuatl, otomí o tzotzal una laptop y enseñarle a usar blogger. Convencerlo de que su blog sea cool: divertido, estridente, ácido pero centrado y bien escrito. Que suba en su foto una del hermano menor de Brad Pitt y que se haga llamar Iñigo Jackobson o algo que suene lo suficientemente internacional como para que la banda chilanga lo tome en cuenta. Que hable de sus experiencias: inmediatamente sus lectores le pondrán el mote moral (el cliché) del extranjero socialmente responsable que va a vivir entre indígenas. Las mujeres se enamorarán de él, ciertos noticieros pondrán la mira en sus escritos, podrá ser cada vez más crítico y tomado en cuenta. Con el tiempo se convertirá en un cacique virtual de su causa, defendiendo intereses de su gente a través de la forma idealizada de un guiri con buenas intenciones. Si es lo suficientemente osado, comenzará a generar polémica; si es lo suficientemente seductor, conseguirá seguidores. Se entablará un diálogo equitativo en la red. Y de pronto este indígena con lap se habrá convertido en el héroe de acción de nuestros injustos tiempos, provocando un cambio… y todo por haberse quitado la cáscara ultra-brunette que le cubre por un azar genético.

Yo no me atrevo a hacer este experimento, sencillamente porque no tengo la suficiente inteligencia. Yo me conformo con ver mi ego a la alza y con creer que he logrado dejar bien claro que mi calvicie la tengo bien ganada.

La Blogósfera® y la Paranoia Postmoderna®

Abril 24th, 2005

Con motivo del trabajo final de cierta clase (ver post anterior), me ha dado a la tarea de hacer un “estudio semiótico” del blog. La idea es analizar qué signos/símbolos/valores/significados/sentido hacen del blog un fenómeno actual tan mentado, socorrido y analizado. Para ello he recurrido a los contenidos de la clase (ya les pasaré el trabajo completo en cuanto esté listo) y a la ayuda del Sr. Leal.

En un principio tenía una buena idea de lo que el blog significaba para la sociedad actual: la descentralización mediática, la búsqueda de validación del individuo frente a los fenómenos masivos de benchmarking intelectual, la usurpación abrupta del mercado informativo por parte de la subjetividad y muchos etcéteras más. Sin embargo, a lo largo de la investigación me he topado con evidencias que han empequeñecido mi percepción. Si la explicación que he dado le resulta tan inteligible como a mí, puedes ilustrarte con algunos facts. El hecho, en resumidas cuentas, es que el blog ya ha alcanzado en ciertos lugares del orbe inusitadas alturas que en Latinoamérica y en México pueden aprovecharse. Un ejemplo:

Imaginemos que un día aparece en la blogósfera un post en un blog más o menos leído en el cual se asegura con toda clase de pruebas que López Obrador es fanfanfan de McDonald’s. Cosa normal para muchos mexicanos. Los bloggers que leyeran ese blog bien podrían comenzar a comentar al respecto. Vincularían el restaurante con intereses gringos; con razón comenzarían a imputarle al Peje problemas de colesterol, cuestionarían su tendencia política (¿dará aún más entrada a los restaurantes de comida rápida?), lo disfrazarían de Ronald McDonald en imágenes photoshopeadas. La carrera política del Peje correría un riesgo nimio pero potencialmente peligroso. Si las interpretaciones se fueran a locura, su carrera estaría totalmente destrozada, y los golpes le llegarían de un lugar que no esperaba. ¿Ven a lo que voy? El potencial del blog es todavía enorme. Celebridades, políticos, sistemas de gobierno, pónganse a temblar. La paranoia postmoderna (la caída de TODAS las instituciones) se podría encarnar en el frenesí bloguero.

Y lo mejor de todo: ver que las injusticias de siglos y las atrofias del sistema caen por una cuestión auspiciada por la tecnología que tanto se ha vanaloriado sería algo sumamente gracioso.

¿Alguien quiere sacar el primer trapito al sol?

Dios TV vs. Diosito Bimbo®

Abril 20th, 2005

Cuando era yo aún más pequeño y mi sueño máximo era usar una chamarra de cuero con cierres á la rocker-pesado, tuve a bien preguntarle a mi madre por qué dios era un viejito barbón y no un rockero glammer. Dios, me dije, debe estar a la altura de las circunstancias, ¿qué no? Mi madre respondió con uno de esos bofetones de telenovela (muy a su estilo) y dejó el tema zanjado. Años después Nietzsche me sacó de mi duda, revelando que dios no andaba muerto ni ruco, andaba de parranda. Mis sospechas fueron confirmadas cuando encontré en mi Sanborn’s de confianza eso de que “Dios anda en una Harley�: claro, dios pertenece a la generación X. Chaquetas más, chaquetas menos, nunca entendí por qué demonios (sic) dios padecía bipolaridad y delirio de personalidad múltiple: un día se despertaba de humor y era Dios el de Michelangelo; otro, sencillamente se convertía en diva inaccesible y budista, pero sólo para explotar y convertirse en el que, quizá, es la imagen residual divina más pesada para los que nacimos dentro de una tradición judeo-cristiana: el Dios Vengador®. Le crecían brazos y se convertía en animal; luego se multiplicaba y mil panteones sintoístas no eran suficientes para encapsular su ego. Yo no creía poder confiar en alguien con más enfermedades mentales de las que yo tengo.

Con el tiempo, supe La Verdad™ develada por un compa que consume groseras cantidades de estupefacientes y tiene en su mesa de centro un gran dildo de barro llamado Jonson: el dios (los dioses) que creemos tener no son nada: dios es Diosito Bimbo®. Resultó que somos la peor pesadilla de Borges: no una humanidad en proceso de descomposición, no un pueblo elegido por dios, ni siquiera un infierno disfrazado: somos el rincón más olvidado por el Plan Divino, exiliados ala buena o mala fe de unos extraterrestres llamados Elohim, de los cuales hay unos Buena Onda® y otros Mala Onda®. Estos chavos, a la más pura usanza hollywoodense, han pasado centurias (y unos añitos más) peleándose por controlar el planeta tierra, que es el mejor de los mundos porque es un kinder espiritual (Leibniz brinca de la emoción y Rosseau festeja como Cuau). La onda es que los Elohim Mala Onda®, como siempre, ganaron la partida, y los Elohim Buena Onda® prometieron regresar a quedarse con el planeta que ellos podrán gobernar mejor. Los Mala Onda han creado toda una jerarquía basada en la sangre para dominarnos; así, la familia real inglesa, Bush, Fox y el Peje, terminarían por ser primos lejanos, compartiendo la añejísima sangre de los faraones egipcios y los tiranos romanos. Todos, en una suerte de anti-happy-joy-joy, hemos sido dominados por maquiavélicas fuerzas que serán sanadas sólo por la llegada de una raza inferior llamada Niños �ndigo®. Y mejor la dejo hasta aquí: no vaya a ser que a alguien se le ocurra hacer una peli á la Quinto Elemento OTRA VEZ para hacernos creer que vale la pena pagar la entrada al cine para que nos develen una “verdad superior� de la boca de Bruce Willis.

Esta concepción de mundo superior ultra postmo, más que paranoiquearme o hacer mella en mis (pocas) creencias, me significó un buen chiste. Sin embargo, es uno de esos chistes que se olvidan. No estaría hablando de Diosito Bimbo® si no fuera porque ayer me encontré con otra bonita Imagen de Marca de Dios: DIOS TV. La dinámica es más o menos así: detrás de la peor producción televisiva jamás realizada, hay una conductora más fea que la papada de Michael Moore. Aplausos. Presenta a una jovencita que, dice, ha sido salvada de sus miedos e incertidumbres por dios (de fondo escuchamos una canción que reza: “Jesús, eres maravilloso�, al ritmo de hip hop latino). La conductora y la joven ostentan un acento sudamericano inteligible pero asquerosamente revelador: no, ninguna de las dos ha conocido la educación media superior. Hablan de lo maravilloso que ha sido el cambio en la vida de la jovencita, y modifican el idioma: cada vez que quieren decir “sí�, el espíritu santo las hace pronunciar “amén�. Por supuesto la primera media hora yo no entendía nada: pensaba que estaban haciendo extrañas oraciones, cuando en realidad sólo estaban conversando. Así pasó con varios testimonios enfatizados por un video de archivo en donde las mujeres (todas ellas mujeres) convivían en un evento religioso y llegaban al éxtasis después de cantar y bailar durante varias horas. Era como ver un rave o un ritual africano. Con tanta parafernalia, casi se me antojó cambiarme de religión, pero no: al parecer, esa religión sólo admite mujeres. Chin. Ya será para la otra.

Y la moraleja es bien sencilla. Yo respeto todas las posturas religiosas. Pero no puedo concebir una espiritualidad que se convierte en fanatismo. ¿Qué no el objetivo de la espiritualidad es dar paz? Hasta donde yo sé, el fanatismo jamás será una paz. Por otro lado, ¿de cuándo acá la divinidad es un artículo de venta? Uno se da cuenta de que algo suena a comedia de pastelazo cuando Dios Inc. tiene que abrir su departamento de mercadotecnia. Yo no sé mucho acerca de nada; finalmente, sólo soy un pobre comunicólogo. Pero, en lo que a mí concierne, dios tiene que estar tan cerca, que tiene que estar beyond. Entre que son peras o son manzanas, me permito dejarles un cuento-parodia de esta situación, un tanto largo, pero quizá divertido. Enjoy here.

Lucky Day

Abril 20th, 2005

Hay días que sencillamente son muy complejos como para narrarse de corrido y por las buenas. Por eso, y antes de que me convierta yo en el vecino incómodo, los dejo con unas

FANTASÃ?AS ANIMADAS DE AYER PERO SOBRE TODO DE HOY
(presentan)

1. Rod Asalariado

En vista de que la vida que viene y yo me voy, tal parece que que la ley de Murphy es la única que vale la pena tomar en cuenta. Durante más de cuatro años he intentado por todos los medios conseguir un trabajo decente (en lo que cabe para un estudiante de Comunicación), logrando modestísimos éxitos (cfr. el chavito de la playerita chistosa que escribe bien padre pero no agarra la onda en esto de la comedia, mano). Por culpa de una extraña alineación en los planetas (esto es cierto: Saturno por fin se larga de casa de cáncer) tan solo en las últimas semanas he recibido cuatro ofertas de trabajo que suenan tentadoras. Por supuesto, dichas ofertas tienen sus bemoles, y hay de todo. Sin embargo hoy llegué al punto más alto de buscador-de-chambas-universitario: Pfizer me ofreció una entrevista para el puesto de asesor de comunicación organizacional. Así que mañana andaré de nuevo en corbatita y saco a discresión.

2. Rod Apestoso

Ya habíamos hablado de eso de las Feromonas Asesinas, pero esto poco tiene que ver. Todos somos/hemos sido alguna vez un tanto paranoicos con eso de los olores corporales propios. Sin embargo, nunca se vio algo como lo de hoy: durante todo el día he sentido que apesto a adolescente en celo (con todo y la narizota y las patotas).

3. Rod Poeta.

Un profe tuvo a bien dejarnos de tarea escribir un cuento musicalizado con cinco rolas. No contento con hacer una especie de homenaje a Borges y a Cortázar al mismo tiempo (aderezado con un toque de humor negro muy á la Sr. Feben), hice gala de mi ñoñez y foreverismo infinitos, y me di a la tarea de hacer una canción ad hoc para la obra. Puedo decir sin temor a equivocarme que escribí lo que hasta hoy es mi obra maestra. Otro día con más calmitase los haré llegar.

4. Rod Globalifóbico.

A lo largo de mi vida he consumido cantidades industriales de Coca Cola. Es una suerte de deformación genética. Sin embargo, la verdad es que no acostumbro comprar latas de ese producto en la maquinita de la escuela, porque varias veces he sido presa de la comedia de pastelazo y he perdido aún más dinero pateando al armatoste para que me de el producto por el cual ya pagué. Hoy fue la reivindicación de tantos años de inversión. Con una sed de esas que hacen gritar ajúa (pero seco, como aguardientoso), notuve más remedio que insertar mi moneda de cinco pesos a la máquina, no sin el temor de que la pérfida se quedara con mi cambio. Ella recibió la lana, yo pulsé Coca, plis. Cuál va siendo mi sorpresa cuando el robot poseído aquél no me dio una, sino seis latas de refresco. Ahí tienen al Feben Zen cargando con sus latitas por los pasillos del hervidero de coolness más grande de la ciudad, repartiendo refresco a los amigos que se iba encontrando por ahí: una suerte de Santa Claus en tiempos de sed.

Uno sabe que tiene suerte cuando en un día logra tantas cosas. Bienvenidos al nuevo portal de la vorágine, que ahora se disfraza de vida guapa.