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Dios TV vs. Diosito Bimbo®

Cuando era yo aún más pequeño y mi sueño máximo era usar una chamarra de cuero con cierres á la rocker-pesado, tuve a bien preguntarle a mi madre por qué dios era un viejito barbón y no un rockero glammer. Dios, me dije, debe estar a la altura de las circunstancias, ¿qué no? Mi madre respondió con uno de esos bofetones de telenovela (muy a su estilo) y dejó el tema zanjado. Años después Nietzsche me sacó de mi duda, revelando que dios no andaba muerto ni ruco, andaba de parranda. Mis sospechas fueron confirmadas cuando encontré en mi Sanborn’s de confianza eso de que “Dios anda en una Harley�: claro, dios pertenece a la generación X. Chaquetas más, chaquetas menos, nunca entendí por qué demonios (sic) dios padecía bipolaridad y delirio de personalidad múltiple: un día se despertaba de humor y era Dios el de Michelangelo; otro, sencillamente se convertía en diva inaccesible y budista, pero sólo para explotar y convertirse en el que, quizá, es la imagen residual divina más pesada para los que nacimos dentro de una tradición judeo-cristiana: el Dios Vengador®. Le crecían brazos y se convertía en animal; luego se multiplicaba y mil panteones sintoístas no eran suficientes para encapsular su ego. Yo no creía poder confiar en alguien con más enfermedades mentales de las que yo tengo.

Con el tiempo, supe La Verdad™ develada por un compa que consume groseras cantidades de estupefacientes y tiene en su mesa de centro un gran dildo de barro llamado Jonson: el dios (los dioses) que creemos tener no son nada: dios es Diosito Bimbo®. Resultó que somos la peor pesadilla de Borges: no una humanidad en proceso de descomposición, no un pueblo elegido por dios, ni siquiera un infierno disfrazado: somos el rincón más olvidado por el Plan Divino, exiliados ala buena o mala fe de unos extraterrestres llamados Elohim, de los cuales hay unos Buena Onda® y otros Mala Onda®. Estos chavos, a la más pura usanza hollywoodense, han pasado centurias (y unos añitos más) peleándose por controlar el planeta tierra, que es el mejor de los mundos porque es un kinder espiritual (Leibniz brinca de la emoción y Rosseau festeja como Cuau). La onda es que los Elohim Mala Onda®, como siempre, ganaron la partida, y los Elohim Buena Onda® prometieron regresar a quedarse con el planeta que ellos podrán gobernar mejor. Los Mala Onda han creado toda una jerarquía basada en la sangre para dominarnos; así, la familia real inglesa, Bush, Fox y el Peje, terminarían por ser primos lejanos, compartiendo la añejísima sangre de los faraones egipcios y los tiranos romanos. Todos, en una suerte de anti-happy-joy-joy, hemos sido dominados por maquiavélicas fuerzas que serán sanadas sólo por la llegada de una raza inferior llamada Niños �ndigo®. Y mejor la dejo hasta aquí: no vaya a ser que a alguien se le ocurra hacer una peli á la Quinto Elemento OTRA VEZ para hacernos creer que vale la pena pagar la entrada al cine para que nos develen una “verdad superior� de la boca de Bruce Willis.

Esta concepción de mundo superior ultra postmo, más que paranoiquearme o hacer mella en mis (pocas) creencias, me significó un buen chiste. Sin embargo, es uno de esos chistes que se olvidan. No estaría hablando de Diosito Bimbo® si no fuera porque ayer me encontré con otra bonita Imagen de Marca de Dios: DIOS TV. La dinámica es más o menos así: detrás de la peor producción televisiva jamás realizada, hay una conductora más fea que la papada de Michael Moore. Aplausos. Presenta a una jovencita que, dice, ha sido salvada de sus miedos e incertidumbres por dios (de fondo escuchamos una canción que reza: “Jesús, eres maravilloso�, al ritmo de hip hop latino). La conductora y la joven ostentan un acento sudamericano inteligible pero asquerosamente revelador: no, ninguna de las dos ha conocido la educación media superior. Hablan de lo maravilloso que ha sido el cambio en la vida de la jovencita, y modifican el idioma: cada vez que quieren decir “sí�, el espíritu santo las hace pronunciar “amén�. Por supuesto la primera media hora yo no entendía nada: pensaba que estaban haciendo extrañas oraciones, cuando en realidad sólo estaban conversando. Así pasó con varios testimonios enfatizados por un video de archivo en donde las mujeres (todas ellas mujeres) convivían en un evento religioso y llegaban al éxtasis después de cantar y bailar durante varias horas. Era como ver un rave o un ritual africano. Con tanta parafernalia, casi se me antojó cambiarme de religión, pero no: al parecer, esa religión sólo admite mujeres. Chin. Ya será para la otra.

Y la moraleja es bien sencilla. Yo respeto todas las posturas religiosas. Pero no puedo concebir una espiritualidad que se convierte en fanatismo. ¿Qué no el objetivo de la espiritualidad es dar paz? Hasta donde yo sé, el fanatismo jamás será una paz. Por otro lado, ¿de cuándo acá la divinidad es un artículo de venta? Uno se da cuenta de que algo suena a comedia de pastelazo cuando Dios Inc. tiene que abrir su departamento de mercadotecnia. Yo no sé mucho acerca de nada; finalmente, sólo soy un pobre comunicólogo. Pero, en lo que a mí concierne, dios tiene que estar tan cerca, que tiene que estar beyond. Entre que son peras o son manzanas, me permito dejarles un cuento-parodia de esta situación, un tanto largo, pero quizá divertido. Enjoy here.

2 Responses to “Dios TV vs. Diosito Bimbo®”

  1. Adrian Says:

    estoy seguro que te va a gustar este link; saludos

    http://www.geocities.com/torosaurio/humor/encuesta.html

  2. g33k.gu Says:

    yo creo que deberias convertirte al felpudismo, puesto que la felpa lo explica TODO y no hay razon para investigar mas; si en un examen de matematica cuantica al ver una ecuacion muy densa respondes FELPA y resulta ser que tu maestro o cuantificador de aciertos es peludo, obtendras un 10 automatico, pero como todos los paganos del mundo no conocen siquiera el poder de “LA SILLA DE DOS PATAS” te reprobaran indudablemente, te invito a visitar el blog del felpudismo

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