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Experimento para un Egoblog®

Soy una persona con problemas de ego. A través de los años mi egómetro se ha convertido en una suerte de valor del peso frente al dólar. (Un egómetro oscilante, subibaja, bipolar y caprichoso). Un importante elemento para la consolidación de mi ego en niveles de franca inflación ha sido el blog. Hoy puedo decir que soy mi blog, sin importar mi estatura, miopía o tendencia a la calvicie. No soy el único: existen muchos ejemplos y argumentos que validan mi postura. Pensando que es por el blog que me he convertido en mi propio héroe de acción, llegué hoy por la mañana a una suerte de silogismo social que bien podría convertirse en experimento, como sigue:

NOPAL-VIRTUAL GI-JOE

Problema de multiculturalidad mexicana no.1: las minorías marginadas del país no tienen posibilidad de entablar un diálogo equitativo con la mayoría dominante. El problema de fondo es que estas minorías conservan una iagen de pobrecito-morentio-míralo-que-flaquito que hace que sufran todos los días por el Movimiento de los que Miran Por Arriba del Hombro®. Todo radica en que los indígenas son feos: feos en un contexto donde Paris Milton es la barbie del momento.

El experimento consiste en darle a un chavo náhuatl, otomí o tzotzal una laptop y enseñarle a usar blogger. Convencerlo de que su blog sea cool: divertido, estridente, ácido pero centrado y bien escrito. Que suba en su foto una del hermano menor de Brad Pitt y que se haga llamar Iñigo Jackobson o algo que suene lo suficientemente internacional como para que la banda chilanga lo tome en cuenta. Que hable de sus experiencias: inmediatamente sus lectores le pondrán el mote moral (el cliché) del extranjero socialmente responsable que va a vivir entre indígenas. Las mujeres se enamorarán de él, ciertos noticieros pondrán la mira en sus escritos, podrá ser cada vez más crítico y tomado en cuenta. Con el tiempo se convertirá en un cacique virtual de su causa, defendiendo intereses de su gente a través de la forma idealizada de un guiri con buenas intenciones. Si es lo suficientemente osado, comenzará a generar polémica; si es lo suficientemente seductor, conseguirá seguidores. Se entablará un diálogo equitativo en la red. Y de pronto este indígena con lap se habrá convertido en el héroe de acción de nuestros injustos tiempos, provocando un cambio… y todo por haberse quitado la cáscara ultra-brunette que le cubre por un azar genético.

Yo no me atrevo a hacer este experimento, sencillamente porque no tengo la suficiente inteligencia. Yo me conformo con ver mi ego a la alza y con creer que he logrado dejar bien claro que mi calvicie la tengo bien ganada.

One Response to “Experimento para un Egoblog®”

  1. El Conde de Almaviva Says:

    Interesante punto… Si una cosa tiene Internet es que permite un anonimato que a muchos les parece fantástico para dejar que su “yo introvertido” quede guardado en el clóset y salga a relucir el “yo fresa” (we), extrovertido, amiguero y conocedor de mil personas… Podría convertirse en una persona completamente distinta e incluso vernderse a sí mismo tan bien la idea que se convierta en obsesión, en doble personalidad (o más, dependiendo del número de blogs que registre) y, sobre todo, en su mayor adicción. ¿Tendríamos entonces que empezar a hablar de la creación de Bloggeros Anónimos, S.A.® para el tratamiento de esta enfermedad? ¡Chance y hacemos buen bussiness!

    Saludos

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