El paÃs de los tuertos
(o Romance de la Cabrita Mordisqueada y el Pasamontañas Cool)
Me informan que de los creadores de “Chupacabras: el error de diciembre no importaâ€?, y “Las aventuras del Mosh en Ciudad Universitariaâ€?, llega hasta nosotros otra espeluznante comedia de enredos: “Zapatistas II: la venganza de Marquitosâ€?. Dicen que nos deleitemos con esta divertida aventura en la cual los mexicanos (y las mexicanas también, por supuesto) recibiremos enormes dosis de bukake atolero por parte de nuestros temerosos gobernantes y demás figuras de acción, quienes, convertidos en gallinas, tratarán de distraernos, como siempre, utilizando las más ridÃculas artimañas.
Marcos (ese gran farsante, el mismo que ondea con forma de bandera en cada manifestación de partidos de izquierda en Europa, ese que recibe pleitesÃa por parte de la pedante, inútil, y francamente inexistente “izquierda mexicanaâ€?) ha decidido hacer alarde de su recién reestructurada guerrilla a través de una alerta roja; en otras palabras: “vamos a alzarnos, canijos, pa’que’ste bigotón vea lo que’s buenoâ€?. Los pronósticos no son muy alentadores: basta con saber que decenas de comunidades afiliadas al movimiento zapatista han convertido sus pueblos en zonas de riesgo con forma de pelÃcula de Burton. Que el movimiento no va a morir porque está lo suficientemente bien armado como para sobrevivir a Marquitos y a todos sus generalitos, ya de por sà inmortalizados en forma de bonitos llaveros a la venta en el mercado del Rastro en Madrid. Que están poniendo en riesgo La Causaâ„¢: otro conmovedor porqué que apela al movimiento de la infalible e incuestionable masa hacia fanatismos que, por ser de “izquierdaâ€? pretenden ser un poquito menos innobles que el Teletón. La fórmula es bien sencilla, y aún asà pretenden hacernos creer que la patente está más protegida que la de la Coca. Basta con congeniar tres elementos: una recalcitrante pobreza enfatizada a la menor provocación (al más puro estilo de Adolfo y su cuate Goebbles), un malo en el cuento (que en este caso no puede ser Fox, ya que los villanos no tienen licencia de estupidez; más bien habrá que decir que el Peje es un clon feo del Innombrable, habrá que decir que la izquierda traicionó a la izquierda, ad nauseam), y elementos de ficción capaces de seducir y atrapar sin salida a la opinión internacional (el Camino del Héroe que Lucas aplicó en Star Wars). El resultado: Marcos Stalin-Hitler-Skywalker, ese rojo ario de pasamontañas, se da a la tarea de pintar un cuadro histórico que plasma cómo nuestro héroe libera a los ewoks indÃgenas (probecitos ellos) de las garras del infame Sistema Represor Mercantilista Occidentalâ„¢.
La realidad no está tan lejos del sueño de Marcos: el mundo entero vive la MarcosmanÃa. Ya es fácil encontrar souvenirs del movimiento zapatista en cualquier tienda “alternativaâ€? europea. QuÃtate, Che, que ai viene tu sustituto, corregido de idealismos y aumentado en rockstarismo. Aunque hay que ser justos. Si yo escuchara en las noticias que hay un broder queriendo emancipar a los golpeados indÃgenas de un gobierno que, ante las evidencias y las alertas rojas sólo alcanza a decir “no hay fijón, acá no pasa nadaâ€?, sólo tendrÃa dos caminos paralelos por recorrer: primero, ponerle un nicho al caudillo; segundo, odiar para siempre al de las enormes botas, que cree que con hacerse de la vista gorda también engordan las conciencias. Muy mal, Chentito, muy mal. ¿Y en México que pasa? Hoy medio nos alborotamos; mañana hay expulsión en Big Brother, y como ni Marcos, ni Chente, ni un indÃgena, ni el Peje, ni nadie está en BB, lo demás se olvida. A otra cosa, mariposa.
Vámonos entendiendo. Este problema tiene tantas dimensiones, que será difÃcil aclararlo sin que usted se aburra. Básicamente, es cierto que los indÃgenas mexicanos sufren condiciones de extrema pobreza, y, sobre todo, de marginación. Después de los mentados quinientos años de injusticias (que no por estar manoseados son menos manoseables), es claro que tiene que llegar un momento en el que alguien tenga que alzar la mano. Ahora: lo que Marcos y sus cuates han pomposamente llamado “revoluciónâ€?, no es más que otro metro de profundidad en la zanja social del paÃs. Los indÃgenas son cada vez más marginados; no son de extrañar los comentarios que rezan con devoción eso de que “si lo que quieren es irse, que se larguen del paÃsâ€?. El problema no es tanto la pobreza, sino que todos nos hacemos los que no vimos.
Porque admitámoslo: la parte de la población que está en Edad de Merecer®, se hace también de la vista gorda, y se refugia en el Miedo (“no mames, we, mejor cállate y conserva tu chamba, que ya vienen eleccionesâ€?), o en una Comodidad francamente incómoda (“yo por eso mejor me voy de México en cuanto acabe la carreraâ€?). La Clase Media Educada de México es, en muchos casos, una clase a la que le vale madres. Todo empieza preocupándose más por la calificación que por las ideas. Con el tiempo, se convierte en un status quo que le viene de puta madre a los de arriba. En el 2001, bastó una estupidez del gobierno para que millones de argentinos tocaran las cacerolas; a nosotros no nos han bastado devaluaciones, corrupción y desigualdad ni para volvernos un poquito crÃticos. Por el contrario, la educación de la clase dominante está orientada a generar empleados perfectos: preocupados por satisfacer los caprichos del jefe/cliente, perfectamente capaces de saltar cualquier principio ético con tal de salir del paso, pero incapaces de cuestionar, analizar, vaya, de in-for-mar-se para hacerse de un criterio. El clasismo que tanto nos ha pesado a lo largo de la historia, se materializa en una falta de compromiso nacional que preocupa. Los nacos, frijoles, indios, que se queden fuera; nosotros vámonos a chupar con tu primer sueldo de Pfizer.
A esta situación de las trais, hay que agregar un personaje delicioso: Chente. Desde hace dos años he pensado que no va a poder terminar el sexenio; hoy, a un año de que acabe, lo sigo dudando. Sus rústicos modos, su grosso modo constante, su alarmante naiveness, su inestabilidad, en fin, su forma de “gobernarâ€?, ha sido el fertilizante ideal para una situación económica y social que de por sà ya traÃa hierbas que cortar. Chente no es, sin embargo, un politiquete aislado: es la viva representación de una polÃtica nacional en ruinas. Un dinosaurio santificado por su supuesta postura de oposición; un pelele que afeitado se ve peor que con barba de cuatro dÃas y que cree que, de verdad, “la mayorÃa somos todosâ€?; un egómano que está desquitando con nuestros impuestos su frustración por no haber tenido nunca un Lego para jugar: los posibles candidatos a la presidencia del paÃs son deprimentes. Para colmo: la situación, de por sà nada prometedora, se agrava con un fenómeno sexenal recurrente: el Chupacabrazoâ„¢, que no es otra cosa que la zanahoria del caballo o el pajarito-pajarito, para que el chamaco tosa pero no le duela. La polÃtica de la distracción, los juegos mediáticos, la sociedad en un silencio casi perfecto, y los medios… que siguen vendiendo. Ajúa.
El residuo: un paÃs devastado por el hijo la ignorancia por necesidad y de la ignorancia por desidia. Una nación con constante Pájaro-Piedraâ„¢ por gobernantes que actúan como si tuvieran sangre azul, y alternativas que, lejos de ser incluyentes, propositivas y viables, son folclor a la venta en el primer mundo, souvenirs de la miseria.
¿se refiere a la tienda, a la economÃa, a las elecciones del 2006, al paÃs entero o a nuestras cabecitas megalomaniacas?
En el 94 fueron los primeros zapatistas y el Chupacabras; en el 2000 fue el Mosh, la huelga, y las verborreas candidatarias; en el 2006, posiblemente, será una nueva guerrilla, un mundial de fútbol o un ataque extraterrestre. En realidad no importa: mientras nosotros no hagamos alarde de nuestra educación informándonos, mientras el grueso de la población simplemente no tenga los medios para hacerse la información que le permita decidirse por el mejor candidato para llevar al paÃs, mientras la educación y el diálogo no sean más importantes que el Metrobus, el segundo piso, la figura de Marcos y el gobierno de Ucrania, la verdadera razón, lejos de cabras mordisqueadas y pasamontañas cool, será la ignorancia, la creciente marginación y la falta de compromiso. La represión no será Tehuacan, sino melcocha y llaveritos, noticias de último minuto, comunidades indÃgenas desiertas por no romper las filas del desorden. La pelÃcula de Marcos será el blockbuster del año. Y el ciego seguirá siendo rey.


Junio 23rd, 2005 at 12:56 am
Cientos de años han pasado, pero las palabras sabias se mantienen en el recuerdo a pesar de la distancia.
En los tiempos del absolutismo, un sabio ilustrado escribió una frase que, a la fecha, es absolutamente cierta: “Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.” (Voltaire)
Junio 23rd, 2005 at 5:51 pm
Primero que nada, es bueno ver que tuvo los cojones para hablar de temas asà de delicados. Es bueno saber que este blog también es una herramienta para su lado socio-responsable.
La clase alta… eso va más allá de Pfizer y el sueldo. Solo basta ojear la revista Quién. Dejamos la oligarquÃa priÃsta para ser gobernados por personalidades de la Quién (hasta AMLO sale ahÃ)… eso el alentador.
Mucha suerte con los madrazos que le van a dar a este post. En lo personal me pareció un muy buen y crudo análisis salseado con la receta personal del autor.
Junio 23rd, 2005 at 6:56 pm
A parte de que casi dejo de leer este escrito despues de los primeros dos parrafos, me parece que es una buena crÃtica a ciertos sectores de la sociedad.
¿Por qué casi dejo de leer? Porque siento que el mismo autor está intentando ser “muy picante” con sus comentarios, en los primeros parrafos, demasiado clasistas, cayendo por desgracia en lo que él mismo intenta criticar: Aquellos niños “bien” mezclado con el heroe propositivo. Y perdón que lo diga, pero esa es el sabor de boca que me deja este escrito.
Difiero con Wallace en que están tratados bien estos problemas delicados. El problema de la alerta roja tiene va mucho más allá de Marcos, aunque más o menos estoy de acuerdo con lo que pone bajo la foto. La ceguera actual nos dejará no solamente sin ojos, sino también sin piernas y brazos. Hemos sido atados por nosotros mismos y no queremos darnos cuenta.
Acabo de regresar de Buenos Aires y vi que ahà la conciencia social la podemos ver hasta en los taxistas. ¿Qué pasa con México que no quiere despertar? Por lo mismo que comenta Feben, está tan involucrada con la pobreza, a partir de su indiferencia, que es mejor dejarla bajo el colchón. Aplastarla haciendo como si no estuviera ahÃ.
Gracias Ruy por tu texto, pero, toma o deja mi opinión, no por ser
picante caigas en lo mordaz.
Junio 24th, 2005 at 10:46 pm
De casualidá no eras tu de Prepa 9??
Junio 25th, 2005 at 2:11 am
Seria preferible que en el futuro cualquier discusion politica, se presentara con mayor claridad de pensamiento, pues este post no parece ir a ninguna parte,recuerda a la critica publicada hace dias por el encapuchado mencionado por el autor de este blog, que dispara a ton ni son (probablemente se lo merezcan nuestros politicos), incluyendo a Marcos en esta ocasion, antes critico ahora criticado.
En un principio pega a “nuestra inexistente izquierda mexicana”, que como no va a serlo asi, si vivimos en un pais que en 500 años no ha podido desprenderse de su sistema de castas(que conste no son chelas) y en un sistema clasista hasta las ideologias politicas con tendencia social como es propio de la izquierda, terminan conformando jerarquias dentro de cualquier organizacion politica. Pero cuestiono al autor de este post ¿Acaso hay alguna tendencia existente en la politica mexina, existe la izquierda, existe el centro o existe la derecha? Todos los partidos politicos en el Edo de Mexico estan ofreciendo pension a los viejitos aunque esto pudiera ir contra sus estatutos o ideologias; ¿El verde es en verdad Ecologista? ¿Provida? en verdad promueve la vida plena libre de enfermedades como el sida.
En mi humilde opinion , cuando nos adueñemos de la politica, cuando participemos como ciudadanos ( de acuerdo para esto se requiere educarnos) lo de menos seran las ideologias , unicamente aspiraremos a una mejor vida y la oferta politica que mas nos complazca sera la tendra nuestro voto de calidad
Junio 25th, 2005 at 3:05 am
Agradezco mucho los comentarios que han dejado. Pero agradezco todavÃa más la crÃtica: si en algo creo (después de muchos trabajos) es en la crÃtica constructiva y bien fundada.
Asà que para continuar con el diálogo, va una respuesta:
Lalo: efectivamente: por más que intente negarlo, mi entorno universitario (y los comentarios de algunos compañeros de trabajo) tiende normalmente a desmenuzar la “alternativas” cuando éstas surgen de grupos “de izquierda”. Asà que ni modo: hasta cierto punto, sà soy un niño bien (aunque mi falta de auto y mi recurrente rotez lo pongan en duda); creo que la diferencia es que, por lo menos (y por lo pronto), me atrevo a escribir esto y a no callarme cuando la ocasión lo amerita. Quienes me conocen lo saben. Por otro lado, la ironÃa es un cÃnico ingrediente de este post. Me alegro al darme cuenta de que lo ha notado, y de que eso le haya hecho cuestionarse. Los temas tratados tienen tanta profundidad como una interfase vital lo permite; para hacer una verdadera profundidad, he referido links que pueden aclarar más el tema y ponerlo en un mejor contexto.Coincido: Argentina es hasta cierto punto un ejemplo de lo que nuestra generación podrÃa hacer (o la actitud que podrÃa tener) con respecto a estos temas. Y sorry: soy mordaz, y no, no intento ser picante. No soy Germán Dehesa ni Brozo. Creo que puedollegar a ser mucho más cÃnico. Espero tenerlo por acá de vuelta.
Meme: Cierto. Sin ton ni son. Por desgracia, mi formación es un tanto más rizomática que estructuralista, y creo más en los juegos de lenguaje, en la lógica difusa, y en lasparadojas, que en los silogismos y el orden. Gracias por notarlo. De cualquier forma, creo que da resultado: las interpretaciones han sido las correctas, al igual que las crÃticas, y la falta de tesis a priori ha desatado comentarios que, la verdad, no esperaba. Por otro lado, coincido con usted: no hay ninguna postura polÃtica real en el paÃs, sólo nombres y poses. Tampoco apelo a la existencia de tales: creo más en el diálogo abierto que en la defensa indiscriminada de polÃticas y procedimientos.
Quiero aclarar algo para futuros comments: no estoy a favor del Sub, ni de Chente, ni del Peje, ni del PRI. La verdad es que pensar en mi voto del 2006 es hasta cierto punto conflictivo (aunque, como ya dije, dudo mucho que vaya a haber elecciones, pero bueh…). SÃ, soy un niño bien, pero no, no me quiero acomodar en el nicho de la fresez (para mayor referencia, el siguiente post). Y no, no soy de la prepa 9.
Como siempre, sr. Porter, tuvo usted razón.
Gracias, Conde, por la bonita frase y por la recurrenciade sus comments. Siempre son buenas referencias.
Lo que en realidad me gustarÃa ver (y sirva esto de propuesta, si se me permite) es que de una buena vez por todas tomemos nuestros medios (de comunicación, económicos, sociales, culturales)y los usemos para hacer de este mundo un mejor lugar para vivir. Y esto, chavadabas, requiere de muchos huevos y harta discusión (en el sentido de diálogo).
Otra vez gracias, y sigan con la gozadera.