Inicio Registro

Less is an option

Últimamente se ha desatado una polémica que, hasta donde alcanzan mis pocos recuerdos electorales, no tiene precedentes. Los tres grandes presidenciables para el 2006 apestan con todos sus humos. Esto no sería tan grave si los presidenciables junior no estuvieran tan mal; la realidad es que su debilidad ni siquiera les otorga un puesto digno entre la terna por la Silla™. Los pobrecitos traman sus TUCOMs, o de plano apelan a una nostalgia política (¿cómo podría ser nostalgia el rancio comunismo idealizado o la derecha aristócrata?) que no halla entre los votantes el menor dejo de empatía. En otras palabras: los mexicanos no encontramos entre las opciones políticas una sola que parezca responder medianamente a las necesidades que con tanto sopor soportamos.

Cuelgan posters por doquier y se cuelgan como no queriendo efigies de superhéroes (no puedo evitar pensar en Madrazo como ése Superman del 94 que renacía después de la muerte de Doomsday). Detrás de la papelería, sin embargo, nadie ha visto una sola propuesta. Se habla mucho de conexiones, favoritismos y errores. Pero nadie ha dicho qué piensa hacer para solucionar el problema de la energía, o para generar fuentes de empleo, o para disminuir la inseguridad, o para brindar oportunidades a los indígenas (y que no vengan con eso de reformar la ley, porque son mamadas). No hay uno solo que haya presentado un plan de gobierno; en este sentido, los ideales de nación publicados por muchos de ellos no son más que covers del Mein Kampf, o, cuando mucho, herramientas de propaganda un poco más sofisticadas.

Hay otras opciones, que soberbiamente se han llamado independientes, y que, en el fondo, nos llevarían por los mismos derroteros de antaño. La pregunta siempre queda en el aire: en esta terrible situación de desnutrición política, ¿quién podrá ayudarnos?

Vestido con su batita blanca, y acompañado del poder de un reggaetón de 250 decibeles que hace contonear sin elegancia las turgentes caderas de desproporcionadas muchachotas, este otro botargón chaval se nos presenta como una opción. ¿Por qué? Porque ante los efervecentes cuestionamientos de acomplejados líderes afroamericanos, siempre habría una pieza de charanga que arreglara la jornada; porque la solución para el problema de la energía sería usar energía similar; porque habla nuestra lengua y se le revela a su hermano y pone en el metro afiches inspirados en el Hombre Biónico.

Porque de entre todas las botargas políticas que ofrecen exactamente lo mismo que él (baile en cada dependencia de gobierno, un circo que no llevará a nada), es el único que tiene el cinismo para admitir que no es más que un hombre demasiado identificado con un peluche gigantesco.

Por eso y sus milagros farmacéuticos, por eso y sus bracitos contoneándose al aire, por eso, y porque, al parecer, nada mejor nos queda, el Dr. Simi es mi gallo. ¿Para qué continuar con mis contubernios si ya hay una canción que describe mejor que yo lo que puedo sentir por él?

8 Responses to “Less is an option”

  1. Anonymous Says:

    Chaiza!!

  2. Anonymous Says:

    -significa mierda en alemán

  3. El Conde de Almaviva Says:

    Gran info en el post… Me gusta el tono y armará polémica el discurso… Felicidades!

    P.D. Lo unico con lo que no concuerdo es con el resultado del argumento. Para botargas, prefiero a Goyo… jejeje.

  4. El Enigma Says:

    Valido, muy valido… solo que sojo, y si el Dr no agarra puesto en partido politico alguno?, no me digas que dejaras de votar ya que no se vale.

    Saludos

    El Enigma
    Nox atra cava circumvolat umbra

  5. Paola Says:

    mmm creo que la mejor opción será anular mi voto…
    OJO: NO al abstencionismo!

  6. Anonymous Says:

    La cucaracha soñadora

    Era una vez una cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribía acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.

  7. Ruy Feben Says:

    Érase una vez alguien que leía a Augusto Monterroso, quien, por cierto, se preguntaba acerca de la validez de los procedimientos literarios para lograr algo con el vicio de hacer letras. Lo mismo podría aplicar a la política: ¿qué tanto vale la pena pelearse o no, si al final del camino la ciudadanía carece de medios (por lo pronto) que le permitan apropiarse de ella?

    De acuerdo: nunca el abstencionismo.

  8. WJ Says:

    Por el respeto a uno mismo y la paz interiro que el hombre ha buscado durante milenios NO SE PUEDE VOTAR POR UNA BOTARGA. Y tu mejor que nadie, alumno de Nuestra H Alma Mater, sabes perfecto lo que hace un Gonzales Torres en el poder.

Leave a Reply