Less is an option
Cuelgan posters por doquier y se cuelgan como no queriendo efigies de superhéroes (no puedo evitar pensar en Madrazo como ése Superman del 94 que renacÃa después de la muerte de Doomsday). Detrás de la papelerÃa, sin embargo, nadie ha visto una sola propuesta. Se habla mucho de conexiones, favoritismos y errores. Pero nadie ha dicho qué piensa hacer para solucionar el problema de la energÃa, o para generar fuentes de empleo, o para disminuir la inseguridad, o para brindar oportunidades a los indÃgenas (y que no vengan con eso de reformar la ley, porque son mamadas). No hay uno solo que haya presentado un plan de gobierno; en este sentido, los ideales de nación publicados por muchos de ellos no son más que covers del Mein Kampf, o, cuando mucho, herramientas de propaganda un poco más sofisticadas.
Hay otras opciones, que soberbiamente se han llamado independientes, y que, en el fondo, nos llevarÃan por los mismos derroteros de antaño. La pregunta siempre queda en el aire: en esta terrible situación de desnutrición polÃtica, ¿quién podrá ayudarnos?
Vestido con su batita blanca, y acompañado del poder de un reggaetón de 250 decibeles que hace contonear sin elegancia las turgentes caderas de desproporcionadas muchachotas, este otro botargón chaval se nos presenta como una opción. ¿Por qué? Porque ante los efervecentes cuestionamientos de acomplejados lÃderes afroamericanos, siempre habrÃa una pieza de charanga que arreglara la jornada; porque la solución para el problema de la energÃa serÃa usar energÃa similar; porque habla nuestra lengua y se le revela a su hermano y pone en el metro afiches inspirados en el Hombre Biónico.
Porque de entre todas las botargas polÃticas que ofrecen exactamente lo mismo que él (baile en cada dependencia de gobierno, un circo que no llevará a nada), es el único que tiene el cinismo para admitir que no es más que un hombre demasiado identificado con un peluche gigantesco.
Por eso y sus milagros farmacéuticos, por eso y sus bracitos contoneándose al aire, por eso, y porque, al parecer, nada mejor nos queda, el Dr. Simi es mi gallo. ¿Para qué continuar con mis contubernios si ya hay una canción que describe mejor que yo lo que puedo sentir por él?

Julio 27th, 2005 at 3:29 am
Chaiza!!
Julio 27th, 2005 at 3:31 am
-significa mierda en alemán
Julio 27th, 2005 at 11:43 am
Gran info en el post… Me gusta el tono y armará polémica el discurso… Felicidades!
P.D. Lo unico con lo que no concuerdo es con el resultado del argumento. Para botargas, prefiero a Goyo… jejeje.
Julio 27th, 2005 at 1:14 pm
Valido, muy valido… solo que sojo, y si el Dr no agarra puesto en partido politico alguno?, no me digas que dejaras de votar ya que no se vale.
Saludos
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
Julio 27th, 2005 at 6:31 pm
mmm creo que la mejor opción será anular mi voto…
OJO: NO al abstencionismo!
Julio 28th, 2005 at 11:12 am
La cucaracha soñadora
Era una vez una cucaracha llamada Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que soñaba que era un escritor que escribÃa acerca de un empleado llamado Gregorio Samsa que soñaba que era una Cucaracha.
Julio 29th, 2005 at 12:19 pm
Érase una vez alguien que leÃa a Augusto Monterroso, quien, por cierto, se preguntaba acerca de la validez de los procedimientos literarios para lograr algo con el vicio de hacer letras. Lo mismo podrÃa aplicar a la polÃtica: ¿qué tanto vale la pena pelearse o no, si al final del camino la ciudadanÃa carece de medios (por lo pronto) que le permitan apropiarse de ella?
De acuerdo: nunca el abstencionismo.
Julio 29th, 2005 at 12:53 pm
Por el respeto a uno mismo y la paz interiro que el hombre ha buscado durante milenios NO SE PUEDE VOTAR POR UNA BOTARGA. Y tu mejor que nadie, alumno de Nuestra H Alma Mater, sabes perfecto lo que hace un Gonzales Torres en el poder.