Más allá del Libro Vaquero
- Los niveles de lectura periodÃstica en los paÃses escandinavos ha bajado en los últimos cinco años, mientras que en el resto de Europa se mantienen altos.
- En cada uno de los tres paÃses latinos citados se hizo un estudio psicográfico (o sea: un mapa de las tendencias de pensamiento de la sociedad). Y quedaron asÃ:
Los argentinos se interesan por trabajos que mejoren el medio ambiente, ya que consideran que es un área descuidada por su gobierno. La mayor parte de ellos se considera teleadicto, creen más en las noticias de la radio, y dicen ser perfeccionistas.
Los brasileiros buscan trabajos dedicados a buenas causas, se consideran buenos para arreglar cosas, les laten los eventos internacionales, son crÃticos ante sus medios, y consumen revistas de forma compulsiva.
Acá en Nopalandia es algo asÃ: creemos que necesitamos mejorar el medio ambiente, decimos que somos buenos para arreglar cosas, nos gusta tomar riesgo, estamos satisfechos con nuestro lifestyle y nos consideramos work-a-holics, vamos un chorro al cine… ah, y vivimos bajo la premisa de que “beber es para emborracharse”.
De este fantástico mogollón de datos podemos sacar varias conclusiones, a saber: el futuro de los medios en México, a como están las cosas, es la publicidad, pero necesita una reestructuración que los haga más creÃbles; algo pasa entre los 24 y los 25 años que hace que los adultos contemporáneos se pongan a leer; es la quinta parte del paÃs la que consume por todo el resto, y es el DF el único lugar que parece necesitar información. Y que el trabajo, las playas vÃrgenes y la bebida son los tres ingredientes de la Felicidad Latina.
La cosa es que dos cosas: primero, ¿qué tanto se puede/debe confiar en estos datos? No lo sé. No creo en la estadÃstica, pero sà creo que lo que vivo todos los dÃas se parece bastante a estas cifras: sé que es la clase media mexicana (sus ruinas, vaya) la que todavÃa se preocupa un poco por producir nuevos caminos para el cambio. Sé que la Banda prefiere ver la tele antes que leer, y, sobre todo, sé que estas cifras ignoran otra cuestión, quizá mucho más relevante que saber que los mexicanos somos adictos a la adrenalina del riesgo (pensé que eso era claro después de Fox): la calidad de la lectura es, en muchos casos, pé-si-ma.
No se trata de saber si el 20% de la población nacional lee el periódico; se trata de saber qué tipo de periódicos se leen, y averiguar qué hay detrás de ellos. Hay un teórico de comunicación de apellido Chomsky que explica muy bien la lógica detrás del medio, y aquà un brief: los medios son propiedad de la gente que puede tenerlos; esa gente, seguramente, se vincula con altas esferas de poder; esferas que no tendrán reparos en condicionar la información que se maneja en los medios de sus amiguis. En otras palabras: la información es de los poderosos. ¿Y qué hacen con ella? No: no nos manipulan; nos distraen. Asà que es muy fácil entender por qué los periódicos que más se leen en México son el Récord, Metro, Alarma (si es que aún existe), y demás publicaciones de nota roja o amarilla.
La segunda cosa tiene que ver con eso. ¿Cuál es la relación que los latinos tenemos con nuestra propia información? ¿Qué exigimos de nuestros medios? Solemos echar culpas por todos lados, pero no tenemos la capacidad de entender que la información se genera. El uso que los mexicanos (y los latinos en general, al parecer) hacemos de la información es muy limitado. No existe una demanda de parte de todos que intente siquiera apropiarse de los medios y usarlos. Nos hemos conformado con saber que la elite los maneja, y que seguramente los manejan con la mejor de las intenciones. No digo que sean los malos del cuento, pero, ¿no habrÃa que pensar en la forma de hacer de los medios de comunicación verdaderos medios de comunicación? Para ello habrá que apropiarnos de los medios. No, babas, no en el sentido futurista del término, no con revueltas, huelgas e invasiones. Debemos convertirnos en crÃticos inteligentes, en productores de información, opinión, crÃtica y análisis. De otra forma, Latinoamérica, antes de lograr el desarrollo alcanzado por los takatakas (ellos sà leen), se sumirá en una depresión socio/económico/cultural peor que la que vivimos.
Por lo pronto, el Departamento de Promociones y Dádivas del Claxon, pone a su servicio tres links de algunas agencias noticiosas y periódicos mexicanos, a continuación:
El Universal
La Jornada
Notmiex
Disfrútelos. Léalos. Destrócelos. Y gocemos todos.

Agosto 31st, 2005 at 7:37 pm
Creo que también serÃa interesante rescatar el libro vaquero como parte de la cultura y los imaginarios de lectura mexicanos mi estimado Rodrigo.
No dudo que pronto se ponga tan de moda como el MemÃn PinguÃn al ser prohibido por la Biblioteca Pública de Denver.
Sin duda, definitivamente la lectura del periódico es sumamente importante y deberÃa serlo más para una cultura como la nuestra que se maravilla por el escándalo y se deja arrastrar por cuanto jalón de greñas se sucita en la escena polÃtica del paÃs.
Más creo (al igual que tu, y corrigeme si te di una mala lectura) que habrÃa que fomentar la formación de un criterio en los individuos antes de elegir una publicación de cualquier tipo, asà como generear los medios para que los jóvenes, adultos y ancianos se interesen más por las realidades sociales del paÃs.
Desafortunadamente muchos siguen actaundo de manera pasiva ante este tipo de sucesos y no demandan de los medios de comunicación una educación que haga pensar al individuo, ojo, no quiero decir que todos los canales de TV o los medios impresos deberÃan ser como el 11 o el 22, letras libres saber ver, también es necesario el entretenimiento, pero cuando le cambias de canal y te encuentras con cosas como la madrastra si te dan ganas de darte unos buenos topes enla pared.
Échale un ojo a consumidores ciudadanos de GarcÃa Canclini.
Saludos.
Septiembre 1st, 2005 at 12:05 am
esa el la razon principal por la que me hice ateo.
Septiembre 1st, 2005 at 2:03 am
Ruy Feben para el 2006!
Saludos
Septiembre 1st, 2005 at 2:11 am
x cierto, gracias por la recomendacion de Canclini… fui directito a mi Gahndi de confianza y me fui pa tras como Condorito al darme cuenta del precio del libro….
Se que no es excusa, pero si de por si el publico lector es reducido, los excesivamente altos precios (o tal vez mi excesivamente baja economia, como lo quieras ver…no, corrijo, -yo no gano el salario minimo ni mantengo a una familia, de hecho me va bien- los excesivos costos de un libro…) hacen que uno tampoco se anime.
He dicho.
P.S. Espero que cuando estés en los Pinos pongas una solucion a eso
Septiembre 12th, 2005 at 5:48 pm
Es una realidad la piraterÃa es la mejor amiga de los pobres o un medio extraño de reveldÃa ante los impuestos y los abusos, io estoy a fovor de los derechos de autor, pero no mandhces luego se pasan. Y opor desgracia no está muy de moda que digamos eso de hacer libros pirata, jejeje con respecto a lo que la joven dijo sobre el precio, pues es un clrao impedimento, aunque siempre hay librerÃas de segunda mano, la bronca es el cuidado que se le da a los libros.
Punto y aparte de l oque se pueda decir io creo que estamos regidos por la ley del mÃnimo esfuarzo, les apuesto que si vendieran fantabulosas pÃldorasvque nos hicieran obtener de manera casi instantánea el contenido de los libros, se venderÃan como pan caliente, ya ven que la pastillerÃa anda de moda.
jejejeje te imagino con la banda presidencial y me muero de risa
Septiembre 12th, 2005 at 5:51 pm
en lo personal me encantan los libros, leerlos, verlos manosearlos (por eso terminan hechos una lástima), olfatearlos (sobretodo los más viejos y polvosos aunque me de alergia), descubrirlos, buscarlos, contemplarlos y sobretodo poder comprarlos (cuando milagrosamente puedo jajaja)