Crónicas del fin del mundo - Primera parte
SalÃa de una de las actividades que menos me emocionaban de tener ese grupo de amigos: la rutinaria práctica de frontón de los martes. Acababa de salir de un ataque de Anginas Marcianas®, y me disponÃa a ir a clase de Narrativa Latinoamericana 2 con el poeta VÃctor Sosa. Antes de salir, alcancé a ver en la TV que algo en Estados Unidos habÃa sido golpeado por un avión. No me pareció extraño, ni demasiado significativo. Ya en el auto, me percaté de algo que sà me molestó: Radioactivo habÃa cedido sus transmisiones a Imagen Informativa. Pedro FerrÃs de Con parloteaba cosas inteligibles; confundÃa, azoraba, y se notaba francamente desesperado. Erraba continuamente en la fecha de hoy, intercambiando repetidamente el mes y el dÃa. Yo solamente logré entender cabalmente lo que trataba de comunicar cuando apagué el auto: las Torres Gemelas de Nueva York habÃan sido “atacadasâ€?. El poeta no dio clase ese dÃa; en vez de ello, me mandó por un televisor a la bodega, donde un mar de alumnos curiosos peleaban arduamente por conseguir un aparato. Yo pensé en el conflicto árabe-israelÃ, en el poderÃo inútil de Estados Unidos, en la guerra que seguramente se avecinaba sin piedad. Pensé en Nostradamus y en una de las pocas imágenes que aún podÃa recordar de la advertencia de Welles: “…nada alentador…â€?.
El árabe no tenÃa turbante azul, pero Bush usaba un casco de ese color para vencer a Irak, un par de años después. No habÃa maquinaria ultramoderna en el escondrijo de los turbantosos agresores: habÃan cuevas, guerrilla, un mundo que no sabÃa si confiar en lo malo por conocido, o en lo peor por conocer. “Después de la tercera guerra mundial, la más cruenta y devastadora de todas, vendrán mil años de pazâ€?.
Pero no. El mundo no terminó. Su fin no fue un violento estallido sobre la cabeza de los grandes imperios. “Antes de la gran guerra la humanidad sufrirá de desastres naturales, terremotos e inundaciones�. El mundo ya no cree en Nostradamus porque ya sabemos que el final no será una bomba atómica aniquilante, sino la lenta y dolorosa convalecencia de los que menos tienen. La hambruna de miles, la ambición de unos cuantos, y la apabullante decepción del resto.

A cuatro años, las caras de terror son las mismas. So where is your fuckin’ Nostradamus?

Septiembre 12th, 2005 at 2:35 am
Jajaja, qué acaso no tienes televisión por cable?
De seguro te pusiste a ver las profecÃas de nostradamus que pasaron este domingo que canal cinco.
Septiembre 12th, 2005 at 11:43 am
Hablando de pelÃculas, el domingo estaba viendo Independence Day. Si, esa pelÃcula donde EEUU termina siendo el gran héroe mundial contra unos bichos con intenciones de terminar con el ser humano. Una semana antes, esos Bichos à la ET hicieron destrosos en mi salud. ¿Es contagioso, es la temporada, es el ambiente o somos nosotros? No lo se, pero ya, hora de decirles “shu-shu, sáquese” y que ya no den lata.
Nos vemos a las 8?
Saludos.
Septiembre 12th, 2005 at 4:45 pm
mmmmmh desear que las profecÃas se realizaran serÃa buscar una salida fácil no?
PUM y ia acabo
jejeje
Io
Septiembre 13th, 2005 at 12:22 am
Quizás no eran mil años de paz sino de silencio… La profecÃa siempre va a depender del intérprete.
Desear que la profecÃa se cumpla es la salida fácil, hacer que la profecÃa se cumpla es la salida dificil.
Septiembre 13th, 2005 at 6:40 pm
Se pone peor, los judÃos salieron de la franja, será el efecto tsunami?
Septiembre 18th, 2005 at 4:32 am
como que ya te pones a escribir no?
te ha de haber afectado el puente
Septiembre 28th, 2005 at 7:22 pm
Nostradamus es muy interesante porque en sus piterisisimos (disculpa, no encontré otra palabra) cuartetos nunca ha dicho nada. Pero ocuure el simpático fenomeno en el que pasa algo y la gente le encuentra chichis a las culebras: En un cuarteto Nostradamus menciona a un tal Mabus como el destructor del mundo. Ma de OsaMA y bus de BUsh. Ahi tiene usted una culebra pechugona. Nostradamus no predijo nada, la gente asocia eventos con las “profecÃas” (preguntale a cualquiera y pocos saben que escribia en versos de 4 lineas: eso no es una profecÃa).