3.0
La primera clase de periodismo que recibà en mi vida, la impartÃa un tipo (que a la postre resultó ser bastante nefasto) llamado Guillermo de Toscano. Era una clase más bien poco innovadora: nos enseñaba a hacer entrevistas (recuerdo que yo, para explicar las formas y la naturaleza de la entrevista, hice un cuento de un encuentro con el diablo, que, oh temporas oh mores, terminó perdido en los anales de algún virus chocarrero de otro ordenador), a analizar notas, y, en el caso mÃo y del Sr. Porter, a convertirnos en todos unos Chulosâ„¢ con nuestras compañeras de clase. Y es que el Sr. De Toscano era la viva imagen de toda la suciedad que envuelve al medio periodÃstico: recibÃa chayotes, tenÃa fuertes nexos con rancios personajes de la vida pública, y, para que me entiendan, servÃa de locutor para programas de radio de la CFE y era alumno de Chuayfett. Pero además tenÃa una asquerosa filosofÃa con respecto al sexo laboral (querÃa organizar orgÃas con sus alumnas, y asÃ), la cual le hacÃa recibir de sus alumnas más sabrosas ensayos extemporáneos que ellas debÃan entregar puntualmente algún sábado por la noche en el departamento del profesor, quien las esperarÃa vestido con bata de seda y gazné, fumando pipa. Historias al respecto hay mogollón, pero no las contaré ahora. Sólo diré la frase que me quedó como enseñanza de esta primera etapa periodÃstica de mi vida, donde aprendà que la información es poder: “la palabra es el instrumento más revelador de nuestra inteligenciaâ€?.
2.0
Yo no sabÃa quién era José Carreño Carlón. Más tarde me enteré: resultaba que mi nuevo maestro de periodismo era el Secretario de Comunicación Social en el sexenio de Salinas. En otras palabras: yo, revolucionario y ex punk moderado, recibirÃa cátedra de la persona que nos habÃa hecho creer que México pertenecÃa al primer mundo gracias al programa de Solidaridad (y no dudo que también tuvo mucho que ver en otras babas de perico del gobierno). Como era de esperarse, el Maestro Carreño era una persona carismática, sin errores en su vestimenta, actitud, o discurso. El periodista perfecto, a quien nadie opondrÃa una negativa después de una sonrisa llena de modjo. Como buen genio de su materia, el Maestro Carreño era un pésimo profesor, de quien sólo aprendà que la información tiene definidores primarios, secundarios, etc. Con todo (y gracias a lo que a la postre serÃa la primera etapa del Claxon®), hicimos buena amistad. Nos saludábamos en los pasillos en semestres subsecuentes, hasta que dejamos de encontrarnos. Alguna vez, cuando estaba yo harto necesitado de fondos, le pedà que me ayudara a conseguir trabajo, y lo hizo. Me contactó con el entonces director del periódico El Independiente, a quien no le hizo mucha gracia recibir de su propio maestro la consigna de un neófito aprendiz. De cualquier forma, no me aceptó, y ahora agradezco mi suerte. El Maestro Carreño, amén de sus procedimientos dudosos y su turbia historia, ayudó a muchos de los de mi generación a hacerse de un lugar en los medios impresos. Con la pérdida de contacto, mis referencias con respecto al Maestro eran sólo sus textos publicados en Milenio y en Etcétera. Nada del otro mundo, un periodismo obsoleto que, sin embargo, supo ver más allá de las fronteras: el Maestro apelaba, de somera forma, por el uso de nuevas herramientas de Internet. Es un medio que jamás tolerará sus desplantes polÃticos del pasado; pero somos un alumnado que agradece, de cierta forma, la hueva de su clase: sólo asà podÃamos comprender que la cosa en esta nueva etapa no va por donde él creÃa.
3.0
Empezó con un correo electrónico, un café de Vips y varias ideas difusas que tuvieron mucho trabajo para encontrar buen cauce. El Conde querÃa empezar algo que sonaba muy bien: un podcast de debate polÃtico entre universitarios. Idea loca que hoy por fin se estrena: 3.0 comienza como un proyecto enteramente independiente, por y para universitarios. En él se materializan dos cosas: la frase del lascivo de Toscano, y la esperanza de que no todo en la vida es Carreño.
3.0 es un espacio para todos, un lugar donde tu voz es mucho más que un voto. Entra y úsalo, destrózalo, y aprovéchalo. El espacio está ahÃ; la decisión es de todos; la información y el análisis, que también son de todos, son nuestro poder.


Octubre 3rd, 2005 at 8:52 pm
¿Sin errores en su vestimenta? No m#$&s; el Maestro Carreño vestÃa como Raúl Astor si éste hubiese sido un desafortundo indigente. Respecto al Tipejo de Toscano, recordemos que la bata era dorada y que los pies descalzos, con los que hacÃa sugestivos jugueteos, eran parte del uniforme de recepción tardÃa de trabajos. No tiene nada de malo ser un swinger raboverde con Pontiac Trans Am y un penthouse en la del Valle. ASCO!!!!!
Octubre 3rd, 2005 at 9:39 pm
Señor, lo veo movidÃsimo. Felicidades por hacerla aun con esa clase de maestros. Creo que también te dejan el aprendizaje de cómo no quieres llegar a ser, hasta eso hay que agradecércelo.
Octubre 4th, 2005 at 4:35 pm
Ya pase, ya mire, ya leà y me entretuve bastante en 3.0. Felicitaciones por eso, esta excelente….y ojala agarre todo el vuelo que se merece.
Octubre 28th, 2005 at 12:24 pm
bola de ardillas
Enero 11th, 2006 at 7:09 pm
POR QUE NO DAN MAS INFORMACION DE GUILLERMO DE TOSCANO ? SI ES QUE DE VERDAD TIENEN IDEA DE LO QUE HABLAN ? ……