Aunque sé que este tÃtulo es poco más que una tautologÃa irrisoria (dado que éste su probe blog es una constante narración de extraños-hábitos-propios), era menesteroso que apareciera asÃ. La razón, muy sencilla: esto que tienen frente a ustedes, queridos bloguinautas, es un meme o batón (m. Estafeta, Cadena, Chismógrafo consecutivo). El juego es sencillo: Ruy Feben, Duque de Claxon® (ése serÃa yo) debo enlistar y describir detalladamente cinco de mis más extraños hábitos. Al final de dicho enlistado, aparecerán cinco nombres con sendas ligas. Las cinco afortunadas personas deberán contestar la misma pregunta, con ciertas restricciones:
- El tÃtulo del post donde lo hagan debe ser “5 extraños hábitos propiosâ€?.
- Deben pasar el meme a otras cinco personas.
- Cuando lo hagan, deben avisarles a sus cinco enmelados, diciéndoles por cualquier vÃa la siguiente frase: “Has sido elegido/a para hablarme de tus malos hábitosâ€?.
Una vez aclarado esto, van mis respuestas.
1. Tengo la extraña manÃa de ponerme los calcetines antes que cualquier otra prenda (y sólo después de los calzones). Esto porque odio encabronadamente levantarme los pantalones para hacerlo después. Como plus: antes de ponerme la camisa, me doy tres baños abundantes de desodorante en aerosol (por más que Ojos Cuenta Cuentos insista en que el anuncio de Axe no tiene razón).
2. Cuando termino de sonarme-las-narices, siempre me queda la sensación de que algún divertido moco quedó a la vista justo donde no puedo sentirlo. Asà que me hago una limpieza nasal con otro pañuelo, profusamente, con dedicación y arte: hurgo mi nariz una y otra vez, me observo en el espejo hasta asegurarme de que ya no hay más mocos; asegurarme de eso y de que no me queda la sensación de que los hay. Es por ello que no me gusta sonarme en público, y es por ello también que hago tanto ruido y me tardo tanto en hacerlo (¿qué querÃan? Con el tamaño de esta nariz…).
3. Si mi dÃa no comienza con la canción correcta, es seguro que estaré de mal humor toda la jornada. Asà de simple: si amanezco con humor para escuchar, por ejemplo, “Ã?ngel Eléctricoâ€? de Soda Stereo, y ésa no es la primera canción que oigo, todo el dÃa se fue al traste. Muchas veces prefiero no escuchar nada hasta tener la canción correcta en mis oÃdos.
4. Hago muy extraños usos de mi soledad (cuando la hay). A veces, tal cual, como pelÃcula de Tom Cruise, bailo en calzoncillos, o frente al espejo. Siempre que estoy solo, canto en muy alta voz. Quizá el más grotesco: cuando estoy solo, me gusta pasearme desnudo. En fin: cuando estoy solo, hago cosas que van desde jugar a ser espÃa, hasta hurgar mi baúl de las fotos de antaño.
5. Cada vez que viajo en transporte público, fantaseo mucho mucho, de cosas que van desde cómo serÃa la escena que estoy viendo si los indÃgenas hubieran ganado en la Conquista, hasta cuál serÃa mi discurso de inicio de una Revolución. Más allá: casi todo el tiempo imagino que seré parte de una Revolución en este paÃs. Y, en fin, no puedo dejar de pensar que la realidad que me toca ver todos los dÃas es un calvario para mucha gente. SÃ: todo un vicio.
Los siguientes hábitos extraños podrán leerlos en:
El Conde de Almaviva
Terrible Funk
Quack
Bajo un sol forastero
Hiena Tochera