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Asà que hubo que tomar una medida no desesperada, pero sà un tanto radical: me presentarÃa en un quiebre con el Maestro Arturo. Asà matarÃamos dos pájaros de un tiro: llenamos tiempo, y hacemos que su lectura de cuentos sea más amena (y no porque su literatura sea mala; sencillamente porque cualquier lectura sobre un escenario siempre es un tanto aburrida). La idea original era que yo escribiera un par de canciones basadas en un par de sus textos. Eso nunca pasó: al final, la presentación acabó repleta de covers, debidos, en buena medida, a mi casi total carencia de tiempo libre. La experiencia, aunque buena, tuvo su lado desalentador: de las seis canciones que toqué, la más exitosa (y me atreverÃa a decir que fue la canción más aplaudida de toda la noche) fue un cover de “Hit me baby one more timeâ€? de Britney Spears. Supongo que, al final, la gente metida en la cultura hasta el hueso también tiene un negro sentido del humor. Mi canción digitalizada y la otra, la que habla de la experiencia más fuerte de mi vida, fueron, en lo mejor, bonitos recuerdos para una audiencia un tanto distraÃda.
Todo el sábado, previo al evento, los Cuates de la Chamba® anduvieron juntos. Supongo que hubo buenos chistes. El domingo desayunaron también juntos, y volvieron para acá al medio dÃa. Las dos nuevas compañeras de trabajo (una de las cuales, Gaby, trabaja conmigo en Nuestro Mundo) se integraron al grupo, que ya no es tanto de trabajo como de amigos. Mientras, yo ensayaba o dormÃa, cosas, ambas, muy necesarias en su momento.
Hoy por la mañana, cuando traté de bañarme, no habÃa agua, asà que ahora escribo esto con la pesada paranoia de que huelo a Madresâ„¢. Acabo de leer el post de Orsai, donde reflexiona sobre todo el borlote que se ha armado sobre las caricaturas de Mahoma. Yo no voy a decir nada al respecto; lo que me parece interesante, es que llega a una resolución que me pareció harto atinada para mà hoy:
No es la primera vez que un humorista, cuando tercia, prefiere decir la verdad en lugar de caer en el facilismo de la rebeldÃa intelectual, ésa de la que tienden a hablar, y mucho, los que prefieren ser héroes siempre, o cobardes toda la vida.
El fin de semana es un buen ejemplo de lo que mi vida es últimamente: un montón de cosas pendientes y buenas intenciones que, al final, terminan por ser otro montón de buenas intenciones, pero matizadas por el halo de la angustia, una cierta culpa, y mentadas de madre al por mayor en el buzón de las amistades. Y es que de pronto mi vida es un bote repleto de to-do’s™, IOU’s™ y otro respetable mogollón de contracciones en inglés.
Es hasta frustrante. Quiero que Más Expos y Megaexpo triunfen en las grandes canchas del turismo de negocios. Pero también quiero que Nuestro Mundo logre crecer, que Cultura en Red sea un sueño realizado, que Trespuntocero haga una diferencia, que mi titulación sea una cosa terminada, que mis niños de MISIONes hagan un buen trabajo. Quiero cumplirle a todos mis amigos y no quedarles mal, que Ojos Cuenta Cuentos no me deje de querer por work-a-holic, y hasta quiero empezar una novela. Quiero seguir escribiendo este blog, leer a mis blogamiguis, y pelearme con Maestro Arturo por aquello de los fenicios. Pero, a veces, francamente, siento que 24 horas no son suficientes. No para ser el Hombre Renacentista™ que quiero ser.
De alguna forma, creo que éste es un sÃntoma que afecta a buena parte de mi generación. Raúl dice que es el SÃndrome Hollywood®: nos hemos acostumbrado a que las historias están hechas de highlights; estamos acostumbrados a las batallas épicas, a las declaraciones de amor bajo la lluvia, a las confrontaciones finales; pero no hay pelÃcula que nos diga cómo es que Darth Vader cagaba; nadie nos ha dicho cuándo y qué comÃa Aragorn; no existe en ninguna de las pelÃculas de Harry Potter una escena donde se haga la solitaria y escondida puñeta. Hemos aprendido de highlights, y a veces parece que sólo somos capaces de vivir cuando sabemos (cuando creemos) que estamos en medio de uno. Más que justificación, es una declaración, digámoslo asÃ, una confesión: hago demasiadas cosas por la infantil creencia de que alguna de ellas me llevará a un highlight.
Quiero ofrecer disculpas a todos los amigos que he dejado plantados, a todos los que he prometido una llamada inexistente, a todos los que, esperando mucho de mÃ, han esperado sentados. Perdón por no haber logrado hasta ahora ser otra cosa que un cover de una rola de Soda Stereo por falta de tiempo y exceso de buenas intenciones. Llámenme cursi; la idea original de este blog era ser un bocinazo de vida guapa, una voz con sentido. Por primera vez en muchos posts, siento que algo de lo que escribo conserva esa esencia.

Febrero 20th, 2006 at 11:22 pm
Vaya que si eres una persona bastante ocupada; el mundo es tan grande y la vida tan corta …
Febrero 21st, 2006 at 3:53 pm
Estimado Feben, usted es genio y figura. Por eso se le quiere, respeta y admira…
Un mega abrazo para usted.
Por cierto, y sus tarjetas de la chamba…
Mane
Febrero 21st, 2006 at 8:40 pm
Hagamos una tregua aquÃ, maestro, para decir que probablemente sea su destiempo lo que hace que al final le salgan bien las cosas… Lo demás, es el precio que hay que pagar por ser un Rock Star. La fama no es gratuita (y menos tratándose de Britney).
Un abrazo.
Marzo 2nd, 2006 at 10:15 am
Se le extrañaba y comparto sus angustias, es una deformación de La Fuerza
Mayo 8th, 2006 at 1:21 pm
Veo que te interesa la cultura, si deseas ver la Cartelera Cultural de Cuernavaca, Mor, visita este sitio:
MI ZONA (www.mi-zona.com.mx)
Incluye la del Centro Cultural el manojo y otros espacios más.