quÃtate Evo, que ahà te van…
Porque una cosa es el regreso al antiguo (y medio patético) sistema caudillista, y otra completamente distinta es pensar la realidad polÃtica como la posibilidad de participar.
Si no entienden de qué hablo, vayan acá. En verdad, cada vez es una nueva sorpresa.
Y reafirmo: paz sin voz no es paz, es miedo.

Marzo 19th, 2006 at 3:47 pm
¡Vaya!, hasta que sé de unos ciudadanos mexicanos que dejaron de quejarse del Peje, de Fox y de Madrazo, se pusieron las pilas, se arremangaron los brazos y estan haciendo ALGO.