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último post político-político de Feben™

1. Dejé de creer en la política. Eso, más que una declaración que pugne por convertirme en héroe-romántico-descreido-que-opta-por-exacerbado-hippismo, me hace caer, irremediablemente, dentro de la apabullante mayoría de mexicanos que han dejado de creer en discursos, imágenes, promesas y cebollazos. Lo sé. Pero cuando digo que “dejé de creer en la política�, no lo hago como madre que dice “haz lo que quieras� esperando a que sus vástagos hagan lo que ella quiere. No: lo hago con pleno conocimiento de causa y, sobre todo, con la intención de ser completamente coherente. Es decir: para mí, dejar de creer en la política implica dejar de jugar a la política, lo cual no es otra cosa que dejar de hablar de ella.

2. La razón, muy sencilla: la política es capaz de convertir todo lo que somos como seres humanos en discurso, consecuentemente en baba de perico, y, finalmente, en mentira. Como repetir la palabra lápiz muchas veces: en algún momento deja de tener sentido, y de pronto te encuentras repitiendo un vocablo vacío como si estuvieras en el suelo pidiendo clemencia. Libertad™, Derechos™, Voto™, Electorado™, Oportunidades™, Progreso™: todo ellos, términos que, de pronto, no tienen ningún sentido más allá del discurso en que se insertan. Suenan bien, pero no significan un carajo. Es como si la política hubiese hecho, en un tristísimo principio, un juego de poesía dadaísta. Pero chafa.

3. No puedo evitar, a modo de réquiem por una fe, dejar claras mis tendencias, hasta ahora profesadas y nunca más llevadas a cabo. Primero, tengo que decir, por ejemplo, que lo verdaderamente grotesco de la política mexicana es que está regida, como en ninguna otra parte del mundo, por los medios de comunicación. Véanlo así: si los medios deciden de pronto no volver a transmitir ninguna información relacionada con un candidato, el candidato está perdido.

4. Lo que más me molesta es que las cosas pierdan dimensión. Me molesta que la libertad de expresión sea un tema que alborote hormonas siendo que, como decía Kierkegaard, “¡Qué absurdos son los hombres! Nunca usan las libertades que tienen, y piden las que no tienen. Tienen libertad de pensamiento y piden libertad de expresión”. La libertad es un derecho, pero también es un valor: somos capaces de reconocer más o menos libertad de acuerdo a los parámetros previos que organicemos a su alrededor. Ahora bien: ¿es cosa de pelear por la libertad de expresión de los medios masivos de comunicación, o por la nuestra, la cual implicaría deslindarnos por completo de ellos? Ya saltará el romántico: no se puede lidiar por la libertad propia sin hacerlo por las libertades ajenas. Pues sí, Che Guevara: la cosa es que si la lucha por las libertades no es recíproca, se vuelve una esclavitud disfrazada. La libertad, pues, implica dos cuestiones básicas: emancipación y poder. Claro: autonomía, soberanía, y esas cosas; no te hagas bolas: todas ellas se remiten a emancipación y poder. Si la libertad pierde cualquiera de esas dos dimensiones se convierte en cualquiera de dos cosas: o chaqueta mental, o paja mental. Finalmente, no importa: porque con eso de que la-verdad-nos-hará-libres, todos quedamos en notable desventaja, y bajo el argumento de que la verdad navega en solitario y sin mucha gente que pueda notarla, más bien estamos perdidos y la libertad se queda en juegos de demagogia o en apelaciones medio rebuscadas a algún existencialista buena onda.

5. Hablando de deformaciones profesionales, hay que pensar en manos de quién está el país. No: no la mejor gente de la UNAM, no la que se creyó eso de que por la raza (¿cuál raza?, se preguntan) hablará el espíritu (¿acaso el de las navidades pasadas?); no lo mejor del TEC, que puede adecuar tecnologías a necesidades humanas, sino la que puede adecuar humanidades a máquinas de producción; no lo mejor del ITAM, que entiende procesos económicos, sino itamitas de poca monta que creen en lo más profundo que lo mejor para acabar con la pobreza es matar a sus agentes; no lo mejor de la Ibero, que tiene fuertes raíces humanistas, sino los que piensan que el futuro está en la demagogia; no lo mejor de la Anáhuac, ni de la UAM, ni de la UP, ni de cualquier otra universidad, instituto o tecnológico, que sin duda educarán gente de calidad. Por juegos que quizá tienen que ver con ficciones, siempre queda en la política lo peor de cada esfera. Fundamentalistas del capitalismo, reaccionarios irracionales del socialismo, golosos de la retórica: sencillamente, lo peor. Y triste, porque con toda certeza hay gente que tiene mejor propuesta.

6. Los jóvenes nos formamos en este contexto, y lo tomamos en serio. Creemos en la estabilidad mediocre. Creemos en la discusión retórica (como este mismo post), en el rollo, y, al final del camino, no nos involucramos.

7. Y parece que en este país la vía ya no es política. Ni tecnológica. ¿Económica? Difícilmente. La vía cultural está perdida desde hace siglos, y ni hablar de la social, que, primero, necesitaría de siglos de recapitulación histórica, actos de contrición y, prácticamente, una epifanía. Yo (, un pobre comunicólogo que nada sabe de la vida y sus placeres, SOBRE TODO de sus placeres) me atrevo a decir que algo de solución hay en la capacidad de narración, y, sí, en la expresión. Pero es algo que no he estructurado bien y que apenas comienzo a indagar.

8. Así que este su probe blog se desentiende, a partir de ahora, de los juegos políticos que están ocurriendo justo ahora. Ojo: no por ello se desentiende de las temáticas que giran en torno a ella, ni por ello se desentiende la información – de la otra información y comunicación.

9. No puedo irme sin decir, así en concretito, mis opiniones y predicciones.

De Felipe Calderón creo que es un chico mimado, y afortunado, que ahora tiene el capricho de ser presidente. Me molestan muchas de sus declaraciones (“mejor conviertan sus parcelas en campos de golf�, les dice a campesinos de Oaxaca), su política económica (que ha construido [jaja] bajo la premisa de que el modelo económico va a levantar solito: eso, pendejo, sigue firmando tratados; a ver si ya prontito vendes a tu hermana, o la regalas), y, sin duda, sus cobardes modos de “hacer política� en los medios.

De AMLO creo que sólo leyó dos libros en su vida: Mein Kampf y El Capital, y desde entonces piensa que por ahí va la cosa. Alguien le dijo que podía ser un gran presidente, y lo creyó. No es cierto: tiene demasiados bríos y muy pocos huevos. Me molesta su actitud “reaccionaria� combinada con modos autoritarios, y, no, para nada me provoca confianza. Su política económica me parece digna de un mal cuento de Dickens, me molesta que tenga carisma y le haga creer a la banda eso de “somos pobres�, sobre todo porque a como están las cosas, se lo van a creer en un tris. Por supuesto me molesta muchísimo su actitud mesiánica y sus modos con los medios.

De Madrazo creo que es un gángster. Y ya.

De Campa no opino porque no lo conozco; sólo vale decir que su vena priísta no me prende en lo más mínimo.

De Paty Mercado, que tiene grandes ideas (y, por desgracia, un mal partido), que votaría por ella sin problemas y que me parece una alternativa interesante. No creo que gane; este certeza, sin embargo, no determina mi voto, porque creo que los cambios pasan cuando uno cree que pueden pasar.

Lo que creo es que si las cosas siguen como van, el que se va a llevar la chuleta es Calderón. Mi tripa me dice que va a ganar el Peje y que, afortunado yo, ya tendré amigos que visitar en mogollón de países del primer mundo. Anticipo: así como todo mundo dice que su exilio llegaría con la victoria del Peje, el mío vendría con el advenimiento de Calderón, por una razón sencillísima: siempre me he sentido más parte de América Latina que del bloque (sic) Norteamericano.

10. Así que, de ser blanquiazul el futuro de este país, les invito un mate. De ser amarillo el futuro de este país, no les invitaré nada, porque no tendré dinero. De ser tricolor, nos vemos en el infierno.

11 Responses to “último post político-político de Febenâ„¢”

  1. El Terrible Funk Says:

    Eso si que fue bastante fuerte señor.
    Creo que logró captar los pensamientos de mucha gente en estas líneas.

    Saludos

  2. fabricadepolvo Says:

    A pesar de todo esto, lo animal no se te quitará aunque renieges de ello (lo del zoon politikon, no te alebrestes tan rápido). Creo que la declaración es fuerte: dejar de creer en la política. Yo nunca dejaré de hacerlo. De lo que sí estaré completamente aterrorizado, es de la forma en la que un montón de ojetes y oportunistas utilizan algo que ellos creen que es “discurso político” para llevar a cabo sus ambiciones más personales. No reniego de la política, reniego (y aberro, y odio, y mando a tomar por culo, ¡cómo chingados no!) a toda la bola de culeros que se han adueñado de las decisiones de este país (y de muchos otros, si eso sirve de consuelo), de los que han prostituido (y se han prostituido) en nombre de conceptos ENORMES que hace rato ya no generan el mismo entusiasmo que en sus orígenes. Veo los disturbios franceses y no puedo pensar en la igualdad; veo la invasión de Irak y me caga la idea de democracia impuesta; leo sobre las características de los estados teológico-islámicos y me deprimo. Pero la crítica, mi querido Feben, la crítica no debe de morir jamás.
    Bukowski tenía una frase maravillosa sobre esta idea de las elecciones en donde una de las opciones siempre era igual de peor que la otra: “Darte a escoger entre Humprey y Nixon (o entre Calderón y AMLO y Madrazo y Campa y hasta tu adorada Mercadito), es como darte a escoger entre mierda caliente y mierda fría”. Me cansé, también, de los discursos vacíos y de la tremenda, GRAVÃ?SIMA, pérdida (o ausencia, ya que apocalíticos estamos) de la memoria histórica. Una memoria histórica que se merecería un poquitito de respeto. Me canso de los fantoches y de las propagandas y de los jingles. Pero nunca me cansaré de la política.

    Pd. Por cierto, tu post es de lo más político que he leído últimamente, a todo esto.

  3. Adrián Says:

    No sé si te había dicho esto pero, eres uno de los mejores blogger que he tenido el gusto de encontrar y de leer.

    Y pensar que te encontré por mera coincidencia.

    Con respecto a tu más reciente post sólo recuerda la lógica del quijote en momentos de crisis e indiferencia

    “En cueros nací, en cueros estoy, ni gano ni pierdo…”

  4. Armando Says:

    Si tú y los tuyos no buscan esa alternativa, entonces sí estaríamos perdidos. Felicidades Feben (y sí, este post no tiene madre)

  5. Anonymous Says:

    Estimado Feben.
    Artista experimental.
    Ingrese pensando encontrar una declaración anti mi vida loca.
    Veo que no.
    Su declaración es hacia la política y pienso, muy a mis piensos que usted está haciendo política.
    Mane

  6. MaJaDeRiA Says:

    sabe, ahora que lo menciona, y ya que esta un poquito enojado, me hizo pensar y pues si…yo siempre he creido que ud es un romantico empedernido de esos que hace mucho tiempo uno no ve caminando y respirando por la calle.

    a lo mejor es por eso que todo lo saca tanto de casillas, aunque no nos haya dicho nada nuevo. ni siquiera nada que ud no supiera de antes….

    en fin…esto es como un duelo, sabia?? uno pasa por etapas….y ud claramente esta en la del enojo…ya llegara una en donde le de risa, y una en donde decida que mejor se larga, por que si no va a salir a matar a alguien…

    lo digo con algo de experiencia en el tema…

  7. lupilstinskin Says:

    io respeto su opinión… y su decisión.

    felicidades, siga pensando y comunicando io lo seguiré leyendo.

  8. lupilstinskin Says:

    io respeto su opinión… y su decisión.

    felicidades, siga pensando y comunicando io lo seguiré leyendo.

  9. Ibelin no Balian Says:

    ¡Ah, la vida y sus placeres! Es muy cierto Feben: hay veces que quisieras dejar ciertas cosas para conocer otra “manera” de ver las cosas, pero en el fondo uno siempre tiene algo que le gusta hacer, y yo creo que a tí te gusta mucho la política, aunque ella te pague tan mal. Nosotros los mexicanos somos tan tontos: tenemos la capacidad de hacer algo mejor por nuestro país, y nos la pasamos quejando de nuestros políticos, y por si fuera poco, nosotros mismos hacemos tranzitas, no tranzas grandes como las que hacen diputados y senadores, sino tranzitas como comprar discos piratas, mentir en nuestras declaraciones de impuestos, buscar palancazos para entrar a determinada escuela, sobornar maestros, etc.; yo creo que cada pueblo le toca el gobierno que se merece, y si nuestro gobierno apesta, es porque nosotros mismos nos merecemos ese tipo de gobierno (me has animado a escribir un post al respecto).
    Desgraciadamente así esta nuestra situación. Aún así tu no te rindas en tu lucha; pero ahora, como el gran sabio Zaratustra, no le hables a la muchedumbre que va como rebaño de borregos atras de cualquier pastor, ¡no!, hablale a los compañeros que tengas de verdad y que te quieran escucha, y todos los demás que sigan perdidos en su oscuridad.
    Con respecto a sí la política mexicana tiene remedio, creo que sí lo habra, cuando el pueblo esté tan jodido, que haga falta una lucha armada para cambiar las cosas, aunque me temó que después de algunos años las cosas seguirán igual, porque así somos los seres humanos.
    Como dría el jefe Seattle, la vida se ha acabado, ahora comienza la supervivencia …

  10. m A m E Says:

    Pero digame señor Feben, acaso no el gobierno de Calderon seria una copia calca del gobierno de Fox?
    o cual seria la condicion distintiva que lo hiciera partir de nuestra patria, si el peloncito, chaparrito de lentes llegara a ocupar la grande?
    Saludos!!

  11. Adrián L:H Says:

    qué es un mate?

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