escribir la próstata
Mi abuelo, gracioso personaje que ha fraguado grandes teorÃas, entre las que destaca la del agua de mar (la cual no se termina porque, dice, igual que el bacalao, dura mucho más por tener sal), nos replicaba el otro dÃa cuando le hablábamos de ir al doctor. Imputábamos que a sus 89 años cumplidos era imperioso hacerse un chequeo de la próstata; el objetaba que no, que a él se la habÃan quitado a los 4 años. No, no habÃa sido una circunsición, ni un chequeo, ni una apendicitis: él está seguro de que le extirparon la próstata a los cuatro, razón por la cual no tiene objeto chocársela.
Con historias como ésta, yo tenÃa que volverme escritor. No tenÃa más remedio. Porque, después de un tiempo de escuchar estas cosas y confrontarlas con lo cotidiano, uno acaba por tener dos opciones: vivir para escribir o escribir para vivir. Lo cual, en términos generales, es más o menos lo mismo, con pequeñas torceduras en la lÃnea lógica de la acción y la reacción. A mi abuelo le quitaron la próstata a los cuatro porque, estoy seguro, teme que alguien lo toquetee. Uno escribe como si le hubieran extirpado la vida por miedo a que nadie quiera tocarla.

Junio 27th, 2006 at 6:28 pm
ayer puse un comentario aquÃ, pero creo que no se quedó constancia de tal cosa. DecÃa que es uno de los post que más me han gustado. Que refleja las fruiciones, ficciones y sufrimientos de muchos de los que escribimos por gusto. Y lo de las teorÃas es maravilloso. A mi padre le acaban de diagnosticar glucosa alta, y todos sabemos lo que eso significa con la abuela diabética, él está convencido de que si no lo hubiéramos llevado al médico para decirle qué tenÃa, nunca hubiera pasado nada. Igual tiene razón. Un saludo.
Junio 28th, 2006 at 2:14 am
Que onda con tu abuelo, jajajajaja
Junio 28th, 2006 at 2:40 am
¡Que bueno que ya se terminan mañana las campañas!
Estuvieron terribles, ninguno de los Robertos me convenció, Felipe despues de lo de su cuñado resultó ser un pavo, al parecer el único que vale la pena es el peje.
SonrÃan vamos a ganar!!!
Junio 28th, 2006 at 12:00 pm
Los abuelos, seres que disfrazan de comicidad su inteligencia y con la sagacidad más pura escapan de la realidad (o la convierten en lo que prefieren), personajazo me pareció el suyo desde aquel relato del agua de mar.
Esta vez… no fue la excepción.
Abrazo Mr. Feben.
Junio 29th, 2006 at 11:18 pm
¡Un final fenomenal!
No sé bien qué sea lo que busque en un texto, pero este me ha gustado en su totalidad; no por lo dicho, sino por lo omitido.
Un saludo
un abrazo.
Salut!
Julio 1st, 2006 at 11:49 am
Chido texto. Saludos desde Torreón.
Julio 1st, 2006 at 3:33 pm
¡Que chido abuelo tienes! El mÃo tiene un marcapasos y espera con ansia el dÃa en que el aparatejo deje de funcionar y se lo lleve a la tumba. Mientras tanto, antes de que eso suceda, disfruta de ver el Playboy Chanel cuando mi abuela se va a dormir.
Julio 4th, 2006 at 6:34 pm
jajajajajaja en serio que buena anécdota, jejejeje mi hermosa abuela materna presume de que a ella jamás la han abierto y que no usa lentes y aque a sus 84 casi 85 años de vida tiene tooooooooda su dentadura completa, mientras mi otra hermosÃsima abuela se busca cada vez más achaques para no tener que moverse de su sillón.
aaaaah io quiero tambien envejecer con gracia, aunque esto le de gracia a las futuras generaciones.
Enero 22nd, 2008 at 5:11 pm
[…] mi abuelo (que siempre es fuente de implacable sabidurÃa), siempre lo hacen para mal. La Coca Cola pasa de los nada despreciables beneficios de la […]
Junio 5th, 2008 at 11:21 am
[…] Medicina y cultura popular Navegando un rato por Internet, entre a un blog en donde viene un post bastante cagado. Habla sobre la prostata. El abuelo de este amigo y la prostata. […]