seis banderas
Yo no. Vaya: sà que me estreso, cotidianamente y como si de ello dependiera mi vida. Me refiero a que yo no necesito correr, ni pelear, ni decir que me enamoro ni ir al cine ni tomar pastillas ni beber ni hacer yoga ni contar chistes. Cuando me estreso, hago una de dos cosas. La primera, escribir. Lo cual, de inicio, resulta útil, porque escribir tiene un efecto en mà muy parecido al del glutamato monosódico: escribir no sólo me vuelve libre, sino que me vuelve. Como toda pasión, escribir tiene un problema: en algún caprichoso punto, llega a estresarme. Ello nos regresa al primer cÃrculo y nos lleva a la segunda solución. Asà que cuando yo me estreso, grito. No majaderÃas, no. Para desestresar por el grito, no hace falta dirigirlo: se trata sólo de gritar. Y, en mi caso, no hay mejor forma de gritar sin destinatarios que ir a Six Flags México.
Cuando danzaba yo por la parte más feliz (sic) de mi adolescencia, aprovechaba la menor provocación para ir a gritar. El miércoles me recordé eso: aún con un montón de cosas por hacer, me largué a gritar hasta las faldas del Ajusco. Entre otras cosas, descubrimos que
a) Uno sabe que se está volviendo viejo (o alcohólico) cuando es más emocionante la idea de esperar en una banca, bebiendo chela y fumando, que la idea de subir por quinta vez a superman-el-último-escape.
b) Si uno va acompañado de cinco féminas, y aún asà es el de gritos más sonoros, es que o el estrés es demasiado alto, o uno necesita desesperadamente volver a la niñez.
c) Ir en el mes de tu cumpleaños tiene sus ventajas: te cobran la mitad a la entrada, cierto; te dan una estampita para escribir tu nombre, sÃ; pero también tiene ciertas incomodidades, como la de ser homenajeado por todos los amables amigo-bájate-del-barandal, quienes te felicitan a discreción (unos más emocionados que otros, unos diciendo nombres incorrectos y otros no) cada vez que te ven. Aquà tengo que decir que la feliz sticker me costó una pelea a muerte con Marvin el Marciano, quien sencillamente no toleró nunca que yo usara la estampita en la espalda y no en el pecho, como él insistÃa (por cierto: en la estampita, mi nombre era “Barman Jediâ€?, por causa de la dislexia de un elegante personaje que en la fila de la entrada dijo: “pero yo al primero que me quiero subir es a ‘Barman Jedi’â€?, queriendo decir “Batman The Rideâ€?; la cosa es que los amigo-bájate-del-barandal asumieron, por alguna razón que desconozco, que yo me llamaba Manuel).
d) Es cierto: el tiempo es más corto cuando uno tiene más de quince; eso, o cada vez hay menos gente en Seis Banderas. Lo bueno es que a la gente también le emociona cada vez menos mojarse en el Esplais o en el Wild River.
e) Insisto: no es buena señal que parezca más atractiva la idea de llevar a los sobrinos a conocer a Bugs Bunny que subirse al Vudú.
f) El Vuelo Alpino sólo es divertido si uno juega a que despega y a que aterriza. Y a mà la idea de volar ya me asusta un poco.
g) La gente que pide tolerancia suele ser intolerante de a madres. Yo estoy de acuerdo con el asunto del respeto a los no fumadores y asÃ. Estoy de acuerdo en que no se deberÃa fumar nunca en lugares cerrados. Oquei, deberÃa haber lugares asignados para los fumadores (lo cual en un espacio abierto me parece un tanto caprichoso). Lo que se me hace cruel (sÃ: CRUEL) es que esos lugares estén dispuestos como escaparates para la burla, el temor, el asco o el escarnio de los no fumadores. Es decir: no hace falta torturarnos. De algo nos vamos a morir, sÃ, nosotros elegimos esta muerte; eso no le da derecho a nadie (ni siquiera a los no fumadores) para hacer de las “áreas reservadas para fumarâ€? los lugares más recónditos, escondidos o penosos. A lo que voy es: ¿es mucho pedir que pongan una macetita, que dispongan esos sitios cerca de las áreas de necesidad nicótica (como justo después de salir de un juego, o cerca de los restaurantes)? O sea: ¿por qué es legal echarse una chela junto al carrousel de los Looney Tunes y no es posible echarse un tabaco luego de comer, siguiendo las más primitivas reglas de la sobremesa?
h) La cara del payaso me sigue pareciendo asquerosamente grotesca, y a mis 24 años todavÃa soy incapaz de cruzar por su boca.
i) Extraño Reino Aventura. Es cierto: estaba mal cuidado, tenÃa pésimas atracciones, y todo era about Cornelio. Pero era yo más chamaco y me divertÃa mucho. Además, en los tiempos de Reino Aventura las cosas más estúpidas eran motivo de festejo. Por un lado, lo trágico: sólo en Reino Aventura pudo haberse caÃdo el Enterprise; pero sólo en Reino Aventura Microchips pudo haberle hecho una canción a uno de los juegos (boo-boo-boo-boomerang-te-quiero-alcanzar, y Jay de la Cueva un poco más ridÃculo de lo que es hoy).
j) Me sigue pareciendo increÃble cómo en ese parque nos conocen mejor de lo que pensamos. Oquei: normalmente, uno hace el recorrido base, que empieza por el Pueblo Mexicano en el RÃo Salvaje y Superman, sigue por un costado del Pueblo Francés, en Le Mans, La Mansión de la Llorona, y la atracción-ésa-que-cambia-de-motivo-cada-año, sube por el Pueblo Vaquero hasta la Medusa y el Huracán, cruza de nuevo al Pueblo Francés, para correr hasta Hollywood (¿ven? Es molesto que “Hollywoodâ€? no haya seguido la tradición reinoaventurera de ser, por ejemplo, el Pueblo de Cannes, o, de jodido, Hollywood Town) a subir a los juegos más emocionantes, como el Escorpión y Barman Jedi. Después de todo esto, uno tendrá hambre, ¿cierto? Bien: justo antes del Pueblo Polinesio, y frente al Teatro Chino, está la mayor (y la más variada) concentración de restaurantes. Asà de bien nos conocen. Lo raro es que de ahà para adelante sigan juegos de alto riesgo vomitivo, como el Kilahuea o el viaje de Bob Esponja.
En fin. ¿Sirvió mi dÃa de trabajo perdido (mi “pintaâ€?… si les digo que ya regresé a la adolescencia, yo) para sacarme el estrés? Sà y no. Sà porque hoy estoy ronco, y quemado de la frente, y más relajado luego de los ajetreos propinados por esas maravillas ingenieriles; no, porque me siento un poquito más viejo: esta vez me mareé en la Cabaña del TÃo Chueco.

Julio 28th, 2006 at 3:32 am
Me urge una ida a Six Flags para desestresarme, believe me… Por lo menos, tu ya lo hiciste.
Ahora, Manuel Feben como que no rima… Me quedo con el Ruy.
Saludos!
Julio 28th, 2006 at 5:14 am
vaya, y a mi que me da miedo la rueda de la fortuna…
Julio 28th, 2006 at 9:09 pm
Yo me puse en huelga de esos centros de perdición desde que se llevaron a Keiko.
Puuuuuuf, estoy delatando mi edad durÃsimo, qué estrés… ve lo que ocasiona su desestrés?? ahora su post mestresó, don feben!!!
Pd
¿¿de verdad ya se murió Keiko?? Ella me dio mi primer beso…
BUAAAAA.
Zafo correr, me da miedo la Llorona o esas casas de los sustos, tengo prohibidas las emociones fuertes en la columna y la Cabaña del TÃo Chueco me hace sentir estúpida… ergo, voy por alcohol o me doy un tiro a la de tres. Y en algún lugar en donde no menosprecien a los fumanchus, qué gente tan sana. Ya no hay valores, ya no los hay.
Julio 29th, 2006 at 12:42 am
Mas que valores, ya no hay respeto.
Julio 29th, 2006 at 9:55 am
Se me hace que la proxima vez que vaya a Mexico, voy a visitar esas partes….
Saludos
Julio 29th, 2006 at 2:55 pm
Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. No sabe como me hizo reir, ya con eso me desestrezo. Es que me hice la imagen mental de ud, MANUEL, peliando con Marvin el Marciano y juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Yo no conozco six flags, habra que pasar a verlo.
Julio 30th, 2006 at 11:19 am
Viviendo a 8 cuadras, jajaja hace mà s de ocho años que no visito este parque, mis recuerdoas al respecto son tan variados…
y que curioso chico, io estaba pensando planeeear un reencuentro con este sitio para mi cumpleaños 24, serà a acaso un sìndrome raro al sentir cada vez màs cercano el festejo del primer cuarto de siglo?
io opino que hay que envejecer con gracia, o sea murièndonos de risa. (aunque he comprobado que tran una hora ininterrumpida de reir puede resultar sumamente doloroso)
Agosto 7th, 2006 at 8:25 am
je je, yo hice lo mismo el año pasado…creà que sólo yo acudÃa a esa técnica del “grito sin destinatarios” en Six Flags ja ja ja
Agosto 8th, 2006 at 8:24 pm
Hermano. Primero enseñeme a ponerle un comentario en su blog…!!!!