para pegatina de parachoque
Aborrezco conducir porque el juego de embrague-freno-claxon me recuerda que, si se mira de cerca, los dÃas también pueden ser un montón de repeticiones tercas, repletas de luces rojas y tiempos dilatados, llevaderas sólo si el aparato de sonido funciona a placer, y en tanto las canciones del CD no se empeñen en argumentar demasiadas veces lo lejos que está ocurriendo el resto de la vida.

Agosto 11th, 2006 at 10:34 am
lindo… cada vez le encuentro más estilacho! congrats…
Agosto 11th, 2006 at 1:04 pm
Colega!!!! queria contarle que ya me tocaron mis primeras clases de semiotica con Elizondo y creo que ahora lo entiendo mejor…ud es muyyyyyyyy de esa escuela, y se nota mucho.
Un saludo. As usual.
Agosto 11th, 2006 at 1:28 pm
Insisto, deberÃas estudiar antropologÃa…
Saludos
Agosto 11th, 2006 at 1:40 pm
Dr.
Aquà tengo una pegatina de parachoque con la figura de cierto personaje aspañol y que dicho sea de paso, tiene su nombre.
Saludos.
Agosto 11th, 2006 at 3:42 pm
Aborrezco conducir y que el wey de atras pite y pite como si la causa de sus problemas de tráfico fuera mi carro. Este es un ejemplo de que hay quienes echan la culpa de sus problemas a otras personas que no tienen nada que ver, la vida cotidiana es como la calle.
Saludos
Agosto 12th, 2006 at 12:48 am
Nos recuerda a un poema de Bukowski cuyo titulo no aparece en la mente, pero que no obstante hablaba de lo endemoniados que lucÃan los demás conductores. Despotricaba igual, y se quejaba de manejar, ojalá todo pudiera ser como en la cÃvica belleza beatnick de manejar un cadillac y disfrutar…
Agosto 12th, 2006 at 10:13 pm
Llevo una semana viviendo en el DF y matarÃa por un carro.
acostúmbrate!
Agosto 17th, 2006 at 12:09 pm
yo temo a la monoonÃa al volante, pues me ume n n stdo total de utismo poniendo en riesgo mi binestar y el de uines me rodean.
eh descubierto cierto placer relajante al encontrarme tras el volante cuando me dirijo a un rumbo conocido sin limiaciones de tiempo, sip manejar aún en baja velocidad me tranquiliza y sume en un mundo de interiorismo debraiado absoluto.
aunque puede convertirse en una peadilla si existe alguna presión externa que me fuerce a mirar el reloj.
Agosto 21st, 2006 at 6:28 pm
Yo aborrezco manejar, precisamente por todo lo contrario. Saludos…