Inicio Registro

downtown humankind

Octubre 26th, 2006
Supongo que, muy en el fondo, la realidad es que odio la poesía. Es cierto: la poesía es el estado más artificial de las letras - lo cual la convierte también en el más artístico-estético, es cierto. También es verdad que la poesía permite revalorar el lenguaje y hacer de él lo necesario para lograr estética, sí. También es correcto que la poesía, de cerca o de lejos, tiene la habilidad única de clavarse hasta el fondo de los lugares menos joviales de la psiqué y de lo que algunos creen que es el alma (aunque en realidad quieran hablar del self-estético que, según yo, debe estar más cerca del ombligo). También es evidente que, de todo lo que uno puede hacer con un montón de fonemas y grafías, la poesía debe ser lo más ocioso, pero lo más necesario y lo más franco, vero. Y es claro que de todo lo que alguna vez pudo hacernos humano, la poesía debe ser lo más sagrado, lo más, precisamente, humano, y por tanto más animal y más divino y más trascendental y más mortal y más efímero y más profundo. Verdad: la poesía es, desde que uno le pone nombre, verdad, sin importar lo que diga alguien como yo, que odia la poesía.

La pregunta de pechito tendría que ser por qué la odio si es tan grande maravilla. La odio porque, siendo la verdad total, la inmaculada expresión de lo rugoso de nuestra existencia, la más profunda expresión de lo que nos hace desechables, al final la poesía sigue siendo una bella mentira. Y la odio porque, a pesar de todas las verdades contenidas, en sí misma la poesía jamás será verdad. Esto no es perfectible: la poesía es muchas veces, pero nunca es en definitiva; la poesía es el chiclocentro de la literatura, que, como ya bien dijo Evey: “se trata de usar mentiras para develar la verdad”.

Quizá a ello se deba que las cosas más inasibles sean las más poetizables. A propósito de esto, aprovecho para dejar dos poemas: el primero, “esquina norte”, es producto de mi visita a Tijuana; el segundo, “early you”, de mi visita a un lugar que conozco muy bien, pero con precaución. Espero que sean bellas mentiras.

—————————

esquina norte

en el border line la vida se enchufa a la luz
y, de pronto, vestida de azul,
enchambelanada y todo
para el evento de la pelea en lodo,
deja de transcurrir
y discurre.

se detiene en el borde de la arena
(de pronto flash y candela)
“¿era vida,
Vidaâ„¢,
life,
a-live,
live-in-Vegas,
o live-rtad horadada, barbera?�

era la vida, así, hundida,
dividiendo la vida de la vida
sobre el ring de los tiempos de cuarta dimensión
enchufando sus melenas hechas mechón
a los tres muros equidistantes de lo que se siente
cuando uno, a la luz de los faros ajenos,
decide de repente
dejar en el tintero
lo que, a veces, con suerte,
otros pueden llamar “vida� con punto y coma y en pleno.

Ruy Feben,
Tijuana (el lugar más feliz del mundo),
20 de octubre 2006.

—————————

early you

Too early

(that’s how you write “early�?
is it correct to write “early�
or write-early,
as it describes an artificial time-line
exclusive for some kind
of a development, understandable only by the limits of “writing�,
“reading� or “arting�?)

to write

(I’m sure: writing is not a matter of time,
but time is a matter of writing; now you spent a second-dime
reading about timeless time,
as being-sure is also a matter of writing and timing, oh-my;
as being-sure is usually being by-your-side)

about my feelings

(feelings:
sustainable-flying-monstrous things,
attached to someone by writing, timing and any other artificial unknown flee;
i. e.: clearly, before nine or before you nothing is clear,
my dear)

for you.

(writing “early� next to “you� is treason, mon-cherry)

Next to you,
writing
is the latest

(latest? earliest? you-est?)

déja-vù.

(since writing is not a matter of time: writing is a matter of you).

Ruy Feben,
(jetón),
Santa Fe, octubre 12, 2006
(9: 38 am)

tijuana makes me happy uno

Octubre 19th, 2006
Hoy, por primera vez, hago enlace directo desde una ciudad ajena a la mía. Embebido de un bochorno que nada tiene que ver con el calor, me encuentro transmitiendo desde la ciudad de Tijuana, BC, metrópoli de la cultura mexicana-siglo-XXI que, según Krusty el payaso, es además el lugar más feliz de la tierra. Si lo es o no, todavía no puedo asegurarlo: apenas llevo aquí unas horas, en las cuales he sufrido jet lag (super nena) y unos mareos irrefrenables que atribuyo a la cercanía de la frontera. En fin. Lo cierto es que he descubierto varias cosas que prometo integrar en un futuro a una ficción.

1. Tijuana es una ciudad que se construyó sobre la base de la migración. Es impresionante ver el paisaje y notar la línea divisoria entre ambos países: de un lado, el de allá, el terreno está vacío por varios kilómetros; en el lado de acá, las casas de abalanzan sobre la línea divisoria, como para hacerle creer que no le tienen miedo, con todo y sus postes con cámaras y sus torres de vigilancia y sus patrullas fronterizas (mis vidas). No sé si sentir ternura, asco, miedo o indiferencia: es la misma historia de siempre, la de David y sus compadres contra un Goliat poco probable, sólo que acá, como en las mejores ficciones, el malo sí puede ganar. La cuestión está en descubrir quién es el malo.

2. La frontera es una parte integral del paisaje citadino, que despliega pequeñas (pero contundentes) manifestaciones de repudio hacia un fenómeno en el cual nadie sabe bien a bien quién es el malo. Incluso Raúl Velasco aparece ovacionado por la turba iracunda.

3. Tijuana es la primera ciudad que conozco que no cuenta con el clásico Casco Antiguo Colonial™ (como lo vio en la metrópoli) alrededor del cual se traza todo lo demás. Es decir: sí, tiene una catedral, y un ayuntamiento, y edificios neoclásicos; sin embargo, el centro, el “primer cuadro�, casi está sobre la frontera gringa, y, lejos de constituir un legado del pasado, es un aterrador presagio de un futuro comelón: el centro de Tijuana, el lugar donde fue fundada, es Av. Revolución, o sea, el “barrio rojo� en el cual los american teenagers vienen a chuparse todo menos los dedos.

4. Tijuana es la ciudad no-capital más grande del país, ha tenido un crecimiento apabullante, sobre todo tomando en cuenta que nunca nada ha sido planeado, y fue fundada apenas en 1889. A pesar de ello (y quizá debido a su cercanía con Estados Unidos), ha sido la cuna de dos grandes inventos: la Ensalada César y la Margarita. Además, tienen un concepto de turismo bastante curioso que me mata de risa por su evidente potencial satírico: “two-nation vacation�. Y, si no, pregúntenle otra vez al muro y a los postes con cámaras y eso. Lo que quiero decir es que Tijuana es a las ciudades del mundo lo que Coby es a la historia de las mascotas olímpicas: un adorable freak.

5. La avenida principal de Tijuana recibe en un tramo el nombre de “Av. Díaz Ordaz�; fue fundada en 1969. Toda la gracia que circunda este dato se remata con otro dato: si bien Tijuana es algo así como la capital mundial de los monumentos inverosímiles (como la “Estatua del Pelotari�, que, creo yo, debería estar en Donosita o así), alguien debería inventar un premio y otorgárselo al H. Ayuntamiento de TJ por habérsele ocurrido a algún ilustre tijuanense construir el monumento más estúpido jamás construido: el Monumento al Libro de Texto Gratuito (juro que es cierto y que próximamente habrá foto).

Mañana más sobre Tijuana. Sugerencias serán bien recibidas.

mi acero inolvidable

Octubre 18th, 2006
Siguiendo los pasos de Edgar A. Mora, el Master Blogger y la consen, Lulú Marina, adopto de manera arbitraria un batón que me pareció cotorro. Se trata de responder 17 preguntas (la versión de Edgar tiene sólo 12, pero he decidido ir por la grande) con letras de canciones de una banda o intérprete. Yo no he tenido la menor duda (aunque sí algunos problemas) a la hora de escoger mi voz: Soda Stereo y Cerati. A ver qué tal; yo sé que esto del batoneo se trata de pasar la estafeta. Así que, sin más, y con la única intención de que todos nos divirtamos, le paso este batón a:

WJ Porter
Neonidas
Maestro Arturo (para quien es casi obligatorio usar a Sabina o a Fito)
Chanfle II U.N.I.C.O.
Terrible Funk

Y, ahora sí, a mis elaboradas respuestas:

1. ¿Eres hombre o mujer?

Voy a ser tu mayordomo,
Y vos harás el rol de señora bien,
O puedo ser tu violador,
La imaginación,
Esta noche, todo lo puede.
- Juegos de seducción

2. Descríbete

Si un amor cayó del cielo,
No pregunto más.
En mis sueños nunca pierdo la oportunidad.
Aunque a veces se equivoquen,
No pregunto más.
Voy a hacer que mis cenizas vuelvan al papel.
Mi pasión del porvenir es la eternidad.
No me hablen de esperanzas vagas, persigo realidad.
- Cosas imposibles

3. ¿Qué sienten las personas cerca de ti?

No te alcanza
Con improvisar
El descaro, baby,
Es parte de la diversión.
Y ahora vamos
A ver tu show
En el cuarto de un hotel
Lee mis labios, karaoke,
Como un rey, convénceme.
- Karaoke

4. ¿Cómo te sientes?

Canto bajo relieves,
Nave tierra, sigo tu voz.
Bailo brotado de ilusión,
Sueño tibio para los dos.
¿Qué otra cosa es un árbol, más que libertad?
Si te abrazo, es para sentir
Que a nuestro amor nunca podrán sacarlo de raíz.
- Raíz

5. ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?

Ella usó mi cabeza como un revólver
E incendió mi conciencia con sus demonios,
Me vi llegando tarde, tarde a todo. (…)
Después de un daño cerebral,
Estaba listo para ser amado,
Fui tan dócil como guante y
Tan sincero como pude…
- Ella usó mi cabeza como un revólver

6. Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente

¿Qué otra cosa puedo hacer?
Si no olvido, moriré,
Y otro crimen quedará
Sin resolver.
Mi ego va a estallar
Ahí donde no estás.
- Crimen

7. ¿Dónde quisieras estar ahora?

Fluorescente azul
Luz que baña mis sentidos
Donde todo empieza a ser real
Siempre vuelve a dar
Nuevos chances
Una vuelta más
Entera
- Primavera 0

8. ¿Cómo eres respecto al amor?

Una eternidad esperé este instante
Y no lo dejaré deslizar
En recuerdos quietos
Ni en balas rasantes que matan.
Ah, come de mí, come de mi carne,
Ah, entre caníbales.
- Entre caníbales

9. ¿Cómo es tu vida?

Arriba el sol,
Abajo el reflejo de cómo estalla mi alma.
Ya estás aquí, y el paso que dimos es causa y es efecto.
Usa el amor como puente.
- Puente

10. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?

Quiero un zoom anatómico
Quiero el fin del secreto
Entre tus labios de plata y
Mi acero inolvidable
Dame un zoom
- Zoom

11. Tu sueño más elaborado:

Tengo mal de alturas
Y aquí vuelan pájaros de oro
Si me mareé fue por devoción,
Yo prefiero seguir tus pasos.
- Pasos

12. ¿Cómo eres respecto a la soledad?

Alguien me ha dicho que la soledad
Se esconde tras tus ojos,
Y que tu blusa atora sentimientos que me excitan.
Tenés que comprender que no puse tus miedos donde están guardados,
Y que no podré quitártelos, si al hacerlo me desgarran.
No quiero soñar mil veces las mismas cosas
Ni contemplarlas sabiamente,
Quiero que me trates suavemente.
- Trátame suavemente

13. Tu recuerdo más latente:

Ahí va la tempestad,
Ya parece un paisaje habitual,
Un árbol color sodio,
Por la caída de un ángel eléctrico.
Y tengo estática,
No querría lastimarte de nuevo,
Volví solo y cansado,
Por la caída de otro ángel eléctrico.
Un nuevo acorde te hace mirarme a los ojos,
Aún tengo al sol para besar tu sombra.
- �ngel eléctrico

14. Una imagen triste:

Meses navegando,
Tierra a la vista,
Nada volverá a ser como fue
Las luces en la costa son faros del pasado,
Nada volverá a ser como fue.
Y cuando salto de cubierta,
Y me abandono a la corriente…
Hombre al agua,
Voces que se agitan,
Barco a la deriva.
- Hombre al agua

15. Una imagen del futuro:

Refugiados sobre el diván,
Agitados por nuestras formas,
Algo ocurrió, una extraña sensación, un presentimiento,
Tuve que dejar de hacer el amor en el momento.
Fui en busca de un abrigo,
Encendí un cigarrillo,
Y ahí lo vi:
Un misil en mi placard,
Un modelo para armar, pero nunca para desarmar.
- Un misil en mi placard

16. Escribe una cita o frase famosa

Tus ropas caen lentamente,
Soy un espía, un espectador,
Y el ventilador, desgarrándote,
Sé que te excita pensar hasta dónde llegaré.
- Persiana americana

17. Ahora despídete

No le enviaré cenizas de rosas,
Ni pienso evitar un roce secreto.
De aquel amor de música ligera,
Nada nos libra,
Nada más queda.
- De música ligera

first poetic murder

Octubre 16th, 2006

Y bien: se sabe que Feben, en lo general (y a pesar de ser bastante musical) no es del todo poeta. Sin embargo, no hay peor pinino que el que no se hace. Así que os dejo, sin más, con mi primer intento serio en el fascinante mundo de la poesía.

(WJ Porter dirá que es falso, y que mi primer intento tuvo que ver con una mosca volando a la luz de la nevera; es cierto, pero, ¿para qué negarnos la opción de los lados B?)

dentera
(ashaki starvation)

saber que el devenir del tiempo te tomará del brazo para estirarte al lienzo,
o saber que tu vaho se va a refundir sin miedo en uno de esos besos
que parecen el motel de los deseos
que son o son sólo el rastro de tu rostro en celo,
disminuido
inmiscuido
tremendo.

por otra parte
(y te resumes las gafas como quien descubre el viento)
calculo que no será para menos:
al final del día estaremos los dos, tercos,
perdidos en el VIP del lounge de los recuerdos tiesos
persiguiendo la botella inacabada de la cosa que se queda lejos
pidiendo a tu amigo el DJ que ponga la canción de los espejos
donde has visto reflejado aquel terrible parapeto
que te refugia del “with or without you� delator que se te antoja eterno,
(I can live, uo-o-o-o uo-o-e-o)
loser de puntillas escapando de coraje enfermo.

ser o loser,
es el dilema a resolver.
(ashaki comes from Arabic root;
she spends her time calling god from a secret booth:
“maybe someday�, she says,
“he’ll give back some of the money, the lovin’, or, at least, a couple of days�;
the rest of the time she just wonders
about a well given reason to get over the former
treason that delivered the fancy name “Ashaki�, by murder,
instead of facing the awful news written in shaded sorrow laughter:
YOU-ARE-AT-THE-FUCKING-VIP-OF-MY-NIGHTMARES)

no es de sorprender
que las palabras
no viertan su recuerdo
en el pasado quieto
(quieto-s
…
¿ya?
digan en inglés “queso�
…
perfecto: la foto de tu rastro en celo
quedó preciosa para el portarretratos que puse sobre el cenicero),
ni que te sirva
de un carajo
tratar de repasar sin finura su razonamiento incierto
(coito ergo sum,
sum sum corde,

asumo que esto de sumir se ha vuelto tu preferido acorde
para usar en la canción de mis tardes diluidas en tu escote);
al final del día
es
una
chaqueta
con
ripio,
una sola palabra a quemarropa,
poniendo tu cordura en estado se sitio:

dentera f. sensación desagradable en los dientes al comer,
ciertas cosas desagradables ver,
u oír ruidos que no deben ser.

el recuerdo de ashaki se te ha vuelto “dentera�
por más que haya sido “amor� lo que intentaste ponerle en la cabeza.

Ruy Feben,
Oktober, dosmilseis.

crisis

Octubre 9th, 2006
Debió haberlo notado con absoluta claridad el día que comenzó a recibir comentarios despectivos hacia un post que subió con motivo de un género musical que siempre le ha causado cierto recelo. Al principio, es verdad, los comentarios le causaban risa. Por la total ausencia de respeto ortográfico, por su evidente visceralidad, por su contundente arbitrariedad. Ese día, Feben entendió que escribía humor. Los comentarios, pensó, debían ser así, y de pronto se sintió una cátedra de la Diapsálmata de Kierkegaard, cuando el sabio danés argumentaba que “me dirigí a los dioses y les dije: ‘venerables contemporáneos, ésta es la cosa elegida: que siempre tenga la risa de mi parte’. Ni siquiera uno de los dioses contestó una palabra; al revés, todos se echaron a reír. Me pareció que los dioses no podían haberse expresado con mayor finura y que lo impropio hubiese sido que me hubieran contestado seriamente: ‘¡Concedido!’�. No podía esperar otra cosa: si esto de escribir se trata de un juego, concluyó, no puedo esperar más que encontrarme de pronto con que soy una ficha menor en jaque.

Pero aún entonces Feben no notó nada extraño. Sencillamente, su clave era el humor, con lo cual, como expresara Monterroso, pretendía hacer pensar y, con suerte, hasta hacer reír. Pero luego vino una racha de esas que están hechas para ejercitar la paciencia. Vino Ashaki a romper la mitad de las cosas del corazón de Feben, con lo cual nuestro personaje comenzó a redactar cartas hacia las personas que había herido en el pasado, llegando a la conclusión de que tanta broma no haría más que empeorar su situación kármica, la cual, siguiendo con absoluto rigor el rumbo de las historias del pequeño querubín, ya se asemejaba bastante a una farsa basada en “Hamlet de Petatlán�. Así que escribió mucho “perdón� y mucho “te entiendo y sé que fue mi error�; y, tras darse cuenta de que dichos textos hubiesen hecho millonaria a una bandita de pop, los mandó a la papelera de reciclaje esperando que, una vez pasado el proceso, los textos aparecieran reciclados en papel de cuaderno lindo que se pudieran vender. Porque, a la sazón, la situación económica de Feben tampoco le era favorable. En las últimas semanas había visto con inquebrantable impaciencia cómo los fondos de sus arcas (esas reservas que se había propuesto nunca tocar, sino hasta que un buen viaje o una mujer así lo merecieran) habían disminuido en un acto de magia. Feben pensó: “caray; ya soy cómico y ahora también tengo algo de mago. En cuanto compre pintura facial, puedo montar un acto de entretenimiento digno de las más inverosímiles fiestas infantiles�.

Todavía ahí, Feben no fue capaz de detenerse un segundo para escuchar la verdad que llevaba meses intentando golpearlo en la cara. Claro, él se sabía miembro de una generación con las expectativas torcidas; aunque muy dedicado, se sabía poco gracioso de facto; estaba cierto de que su trabajo se debía más a la dedicación que al talento llano. Es decir, son horas nalga. Así que decidió seguir por el camino de la talacha®, y, una vez terminada con hartos pesares su primera novela, comenzó un nuevo proyecto literario. Y entonces pasó lo inevitable.

Feben nunca supo si la razón era el desasosiego cardiaco, el estupor financiero, o el regodeo de sus ideas inacabadas por el lóbulo frontal; lo único que Feben tenía en claro era que, justo en ese momento, no podía escribir.

Un día nublado de octubre, sentado frente al ordenador de siempre, con la inspiración de siempre, con el mismo hombre gritando pregones en la calle, rascándose la misma costilla (la de Eva) y encendiendo un cigarrillo bastante similar a los de siempre, Feben supo, sin más, que no tenía nada más que escribir. Punto. Sus ideas parecían vagas o francamente estúpidas. Las pocas que quedaban penosamente sostenidas por sus pequeños bracitos-idea colgadas del barandal de la cordura, eran lo suficientemente delgadas como para no aguantar cuatro horas de tratamiento literario. “Nos faltan fuerzas, Feben, tenemos pereza, queremos beber o dormir�, le decían sus ideas más guapas, recatadas, como si fueran las mismas mujeres que Feben, a veces, había perseguido con afanosa terquedad. Estaba seco. Y se sabe que un escritor seco de ideas es poco menos que un parásito con fe.

Así que Feben, a sabiendas de que las ideas, cual mujeres del renacimiento, se ven más guapas cuando están llenitas, acudió a donde ya sabía. “Sí, gracias. Van a ser dos McTríos de crisis en América Latina, con papas y refresco grande, y de postre un escándalo ridículo en el mundo del arte. Sí, sí: quiero acompañarlos con una situación real inverosímil�. La cosa era que ni en el AutoMac de los periódicos y las noticias, ni en el self service de la vida real, tenían cambio para el billetote de esperanzas de Feben, así que nuestro personaje (que ya había caído en la cuenta de que sería mejor narrar las cosas en tercera persona) no encontró nada de dónde nutrir a sus bulímicas ideas. Se sintió triste. Por varias noches acudió al mismo sueño que le ataca cuando no sabe qué hacer, a saber:

Feben está en una casa de veraneo, ridículamente ubicada en un rincón recóndito pero ruidoso de la Ciudad de México. La casa tiene mueblería de mimbre y tapetes tejidos, piso de madera y paredes de piedra. Feben llega ahí después de un día agitado en el que ha perdido dos o tres veces su medio de transporte, en un estacionamiento eterno ubicado en Santa Fe. Justo antes de llegar a la casa, se ha dado cuenta de que la noche ha abierto un círculo de estrellas que sólo resplandecen sobre él. Cruza una avenida agitada y entra por fin a la casa, por una cochera oscura. Ahí dentro hay una hamaca que le espera sedienta. En ese momento, Feben despierta, sin sobresalto alguno, para darse cuenta de que es una hora más temprano de lo previsto. Con buen humor, Feben comienza sus quehaceres con una hora de gane.

Por muchos días, Feben tuvo frente a sí el mismo texto de Necroturismo, destinado a hablar sobre migración, que tenía por comienzo:

“Lo que no he averiguado es cómo sopesar las tardes anegadas de sol rancio, los millones de puntos que se pierden en el estival suelo del desierto, las anonadadas tenencias del movimiento estático. Todavía no he encontrado el lenguaje capaz de acomodar, a manera de que se entienda con puntos y comas, lo que se esconde detrás del impulso que lo lleva a uno a estar de pronto aquí, parado, aplicando como nunca el adjetivo “sepulcral� al verbo del silencio, tratando de ubicar a plenitud los límites entre mi yo y mi yo del otro lado. Aún no he trazado la historia-histeria que se debe vaticinar en cada amanecer de misa de gallo, escondida detrás del sermón incomprensible, que sea capaz de amedrentar con sus palabras de Pandora el trajín mareo del total desasosiego. No he encontrado el diccionario preciso que proporcione el significado exacto del exilio�.

Feben miraba el texto a la cara, con expresión marchita. ¿Había agotado sus recursos? Lo cierto es que ese texto no era humorístico. Tenía arte y talento, y, a pesar de no ser del todo sintético, poseía imágenes fuertes, contundentes, y una lírica digna de que el propio Feben se sorprendiera por momentos. Sin embargo, no había más. Aún cuando había exprimido con fuerza una de las ideas más prometedoras de su gineceo creativo, esto es lo más que había logrado obtener. “Me largo para Nueva York, imbécil�, le había dicho la idea, delgada como modelo publicitaria, antes de coger el sombrero y caminar con rumbo a Indios Verdes. Feben nunca volvió a ver esa idea; pero, afortunadamente, contaba con una fotografía bastante nítida y con células-madre-ideas todavía en etapa larvaria. “Muy bien�, se dijo, “para el lunes por la tarde tendremos algo digno de cachetes rojos�.

A pesar de las vicisitudes que lo habían perseguido, Feben no lo había notado. Las rebabas de Ashaki ocupaban un espacio bastante considerable en el lounge de su cabeza: habían hecho reservación para veinte, y, a pesar de que apenas habían llegado ocho personas y la gerencia se estaba desesperando, todavía no lograban del todo sacarla de la zona VIP para sentarla cómodamente en la sala de los recuerdos divertidos. Por otro lado, las reservas económicas disminuían cada día con pasmosa contundencia. A pesar de los complejos procesos de clonación de ideas que había aplicado durante “El Chanfle de Fanfurrias� una y otra vez, no consiguió más que una demanda por parte de la Secretaría de Salud por la utilización de células madre de ideas-feto que no habían sido del todo abortadas. Además de eso, nada. Así que Feben, al ver cómo sus ideas, que ya se habían declarado en franca huelga de hambre (bajo el lema “libertad o muerte�), seguían sin hacer lo propio; cerró la sesión de ordenador, encendió otro cigarro, y declaró ante los Gemelos Terror: “creo que perdí mi talento. Yo no soy escritor�. Comenzó a leer una novela histórica que habla sobre Salisbury Hill, de más de 1100 páginas, y, resignado, inició la búsqueda de trabajo y se preparó para hacerse a la idea (perdonando la ironía) de usar corbata por el resto de sus días.

Y fue allí donde Feben se dio cuenta de todo. Al derrumbar las defensas que había plantado para aminorar la huelga de sus ideas, Feben vería con gusto cómo éstas tomarían el poder de sus recursos creativos. En pocos días duplicarían la producción de frases delicadas y retomarían la ardua labor de búsqueda de metáforas. Aquello sería fantástico. Y, en primer lugar, debería dejar el estigma del humor como un recurso meramente opcional. Así, las ideas que hasta entonces habían ocupado cargos menores, como las de profundidad espiritual y las de eminente habladuría sensiblera, podrían asumir cargos más altos y diversificar el mercado. Sería sensacional.

Sin embargo, aquello aún no pasaba. Y Feben, rogando porque la nueva libertad de sus ideas hiciera lo propio, se tumbó sobre la silla de siempre, frente a la frase de siempre (“Live the life you’ve imagined�), revisando las mismas actas de la gerencia del lounge (que ya estaba francamente harta de tener a Ashaki de gratis), encendiendo un cigarrillo bastante similar a las de siempre, a escribir un texto que despertara en sus verdaderas mujeres la pasión por su pluma.