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gimmicks

Quizá la parte más difícil de tener (vivir en) un sitcom sea definir los gimmicks. O sea: “That 70’s show” tiene la mesa pacheca y el lanchón en el que esos hippies viajan por todos lados; “Friends” tiene el café, las canciones de Phoeby y un montón más. Para nosotros, en “Los Rodrigos”, los chistes repetidos y los lugares que anticipan una situación precisa son cada vez más claros. Pongamos ejemplos:

- Por la mañana, cuando Roomie Ro y yo viajamos en su Pointer amarillo (que de por sí es un gimmick) siempre contamos los chistes más cagados del día, y siempre, invariablemente, terminamos diciendo: “¿Ya viste a la vieja de al lado? Parece que está rica”. Eso, en nuestro mundo de celuloide, sería como la línea de bajo de Seinfeld.

- Roomie Ro posee un gimmick sin comparación: es sonámbulo. No de los que sale a caminar y eso, no: es de los que adquiere, literal, otra personalidad en sus momentos alpha. Por ejemplo: si uno se está preparando un sándwich a la mitad de la noche y el olor lo despierta, Ro correrá a la cocina y se volverá tremendamente agresivo. Dirá cosas como “ya, cabrón… total si ceno dos veces es mi pedo, hazme un sándwich”. Luego yo le replicaré que no, que si te hago un sándwich mañana vas a estar encabronado porque cenaste dos veces. No, me vale madre si ceno dos veces y a ti debería valerte madres. Bueno ya, cénatelo. En efecto: al día siguiente, está encabronado porque cenó dos veces. Esas cosas.

- Yo tengo otro gimmick muy particular. Somatizo. Todo. Siempre. ¿Tendré una importante entrevista para un artículo? Asegurado, tendré diarrea. ¿Voy a tener una cita con una chica que me gusta mucho? Me saldrán barros, o un fuego. No nos vayamos más lejos: en mi imaginario, la palabra “estrés” significa dermatitis… en las manos.

Así que, bueno, ya se ve: los gimmicks trazados. Creo que tendría que poner un ejemplo más claro en un capítulo concreto. El capítulo se llama “Picnic vs. Woodstock”, y la trama es ésta:

- Vania, la novia de Roomie Ro, cumple años y decide organizar una fiesta. La fiesta será un picnic en su casa.
- Ruy, aventurado muchachón, le propone poner la música. Entre chistín y no, le dice que, además de la música, puede tocar en vivo con su banda. Vania acepta la idea.
- Obvio, Ruy, a esas alturas no tiene banda. Así que se hace de los mejores hueseros que puede encontrar, teniendo sólo un mes para ensayar y eso.
- Se hace la selección musical de manera expresa para que la gente cante. En el fondo, todos los integrantes de la banda odian casi todas las canciones. Su única intención (de los cuatro) es ligonear. Avisan a todos sus conocidos, y anuncian el toquín como LA presentación de su vida.
- A dos semanas del toquín, descubren que no es que el bajista sea malo. Sólo está, digamos, oxidado. Además, sí, le cuesta trabajito. El punto es que Wallace, el guitarrista, pierde el quicio con eso. Tensión.
- A una semana del toquín, el baterista choca. Y se lastima el cuello. Lo más probable es que termine tocando con collarín. Quite a picture.
- A tres (TRES) días del toquín, Ruy, vocalista, hace lo que sabe hacer… y somatiza. ¿Dónde? Sí: en la garganta y vías respiratorias. Pánico general. Corte comercial (y regresamos a tercer bloque: la conclusión).

Así que imaginen la escena. Ayer comencé a sentirme mal; hasta hoy (unas 17 horas después) ya he tomado: miel con limón, el té milagroso de la abuela (que incluye tequila y aspirinas antes de dormir), harto Redoxon, una Tabcín 500 y mucha mucha agua. En la tarde voy por Isodine Bucofaríngeo y descanso.

Si alguien sabe de más remedios para curar un ataque de nervios somatizado en garganta, lo agradeceré mucho. Tanto, que hasta le daré un papel en la serie: el del curandero con el gimmick de salvar la tarde (como Wilson, ajá).

6 Responses to “gimmicks”

  1. flaca Says:

    Mmmhhh, qué chistoso!! A mí me pasa al revés, o sea, me enfermo, pero hasta que el estrés pasa. Al menos es más útil porque cuando tienes que funcionar al 100, funciono, pero después ando toda podrida y generalmente es de la garganta.
    La última vez que me pasó fue en una cirugía de columna de mi madre y pasé como tres días y noches sin dormir; las noches por quedarme con ella en el hospital y los días por andar yendo a hospitales, bancos de sangre, escuelas y cuanto conglomerado de gente tratando de conseguir un donador de sangre azul, de esos que casi no se consiguen. El día que conseguí la sangre, la llevé al hospital, se la pusieron a mi madre, me aseguré de verla con mejor color y me fui -al fin- a dormir, cosa que hice sólo durante dos horas. Al despertar tenía la garganta completamente cerrada, la nariz y el pecho congestionados y los labios a punto de reventar de la fiebre. Al día siguiente las aftas ya no estaban en mi boca, sino en mi garganta…

    Pero ya divagué demasiado. Todo eso me llevó a utilizar un menjurje maravilloso: Vantal. Pero no vayas a comprar la pomada, lo consigues en spray o en enjuague bucal (este último es mejor porque puedes hacer gárgaras y buches con él). El principio activo es el mismo que el de lonol, pero en distinta presentación, así que es un anti inflamatorio cañón. Ponle duro al Flanax (de 550 mg) y si además te arde la garganta, el doctor Simi vende unas chingaderitas que se llaman Bronquitose, que es como miel con limón y eucalipto. Si todo esto no te ayuda, justo antes de cantar, deberás prepararte un elíxir asqueroso, pero infalible: un shot de huevo crudo con una copita de jerez, lo revuelves bien y te avientas de hidalgo. Si quedaba alguna flema en tu tracto respiratorio, se la llevará y no habrá gallos que hagan su aparción mientras rockeas. Eso sí, debe ser justo antes de cantar, pues el jerez te da calor y si dejas pasar tiempo, te enfriarás y será peor.
    No olvides que lo mejor para la voz es dormir.

    Consejos raros de un cantante a otro, jeje.

    Ojalá te funcionen.

  2. Latamoderna Says:

    Bueno, quiero ser Lata Curandera.
    Es fantástico, baratísimo y… genial.
    Me lo pasó una madre… no religiosa, sino de familia.

    En un vaso con agua echa unas tres cucharadas (Sí, ya sé) de sal. De la normal. Revuelve. Haz gárgaras. Tal vez 6 u 8. Hasta que de plano te den ganas de vomitar (Aguanta, se fuerte). Vas a ver cómo empieza a desaparecer la inflamación y el dolor. Hazlas unas tres o cuatro veces al día.

    Bueno, a mí me cambiaron la vida.

    **Lata repite para sí misma “gimmicks, gimmicks”. Es que no se sabía esa**

  3. Latamoderna Says:

    P.d. entre más cargado de sal, mejor. Ni maiz.

  4. Vicco Castelari Says:

    Suerte con tu tocada , ya leeré despues como te fue.

    Espero que no te de por zomatizar en la fiesta y te desmayes a media cancion,.

    Un abrazo y te leo en unos dias.

  5. sandrink!!! Says:

    Se llama karmaaaaaa!!!
    ¡Y todo por no invitarme a formar parte del selecto grupo de coristas..!
    Checa de lo que te perdiste: Maikis, Priscila, Amparo y OP-vioooo Yooooo!!! ¡Muy mal Feben! A ver si así aprendes. Jijirijiii.
    No cierto, mi ruuuys, deseo con todo el corazón que pa’l sábado tu vocesita sea más hermosa que la de los mesmos angelitos que andan en el cielo…
    Y pos ya ni pex, con rechazo y todo… llevaré mi pancarta!

  6. Kat Morales Says:

    oh!! ahora comprendo toooodo!! somatizo… si, somatizo…..

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