lavadora
Hoy descubrí que la vida de la gente se puede definir por las cosas que hace en, con, para, o desde la lavadora. Por ejemplo: hay gente que coge sobre la lavadora. Hay quienes pasan horas junto a ella lavando, hay quienes ni siquiera la saben usar porque, sencillamente, no lo necesitan: envían su traje Zegna a la tintorería francesa o llegan demasiado cansados del trabajo en una transnacional. Hay quienes podrían usarla, pero lo evitan: viajan por el mundo y, sólo ocasionalmente, lavan sus prendas de manera clandestina en alguna toma de agua de Burkina Faso. Hay quienes la utilizan si y sólo si la hacen acompañar de detergentes friendly para el ambiente, hay quienes se ofuscan si no consiguen suavizante. De igual manera, a menos que la ropa se lave muy tarde por la noche, a nadie le importa si la lavadora es muy ruidosa o silenciosa, si tiene un motor de ocho cilindros o si hace espuma o moja como ninguna otra: la lavadora está en el último cuarto de la casa, y, en ese sentido, no oculta nada, no es polite, no se hace de maneras. No le importa a nadie, pero es lo más definitivo de uno.
Yo, últimamente, hago tres cosas en mi lavadora, o junto a ella: lavo (dos veces por semana, un buen promedio de bateo), utilizo su cuarto como área de fumar de mi casa, y leo a Bolaño. Particularmente un libro, cuyo punto culminante es:
“las mujeres son putas asesinas, Max, son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir. En el equívoco vivimos y planeamos nuestros ciclos de vida”
Bolaño tenía la boca llena de razón (supongo), sólo así podría explicar su muerte prematura, antes de que todo mundo se diera cuenta de lo enorme que era. Yo, por mi parte, me pienso cosas que él traduce mucho mejor que yo, y me pongo a asumir todas las cosas que me están no-pasando justo ahora, junto a la lavadora. Bolaño, de eso estoy seguro, usaba alguna lavadora, aunque no creo que haya sido la suya. Me queda claro que, de secadora, nada.

Marzo 3rd, 2008 at 1:41 pm
Y uno que pasa la vida lavando porque quiere tener ropa limpia. No volveré a ver a la lavadora de la misma forma, por tu culpa.