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sueño stereo

Es difuso, pero sé que inicia en un empedrado. Hay gente y movimiento de autos viejos. Voy con tres personas, de las cuales sólo identifico a una, pero no serán relevantes para el resto del sueño. Vestimos ropas de playa, hace calor de playa, hay gente con lentes de sol para playa, sé que estamos en la playa, pero nunca veo el mar. Vamos en un auto viejo, con los vidrios abajo. Nos dirigimos a una reunión (¿fiesta? ¿tertulia?) en casa de un amigo mío. Mi amigo se llama, y es, Gustavo Cerati.

Aparecemos de pronto en la sala de Gustavo. No sé cómo hemos entrado, desconocería la fachada si la viera de nuevo. Ni siquiera sé dónde ha estacionado el auto uno de esos álguienes irrelevantes. El piso es de cemento, hay un pequeño tapete al centro de la casa, hay una pecera que, de algún modo, sé que tiene agua salada. Hay más gente, pero no conozco a nadie; como sea, nadie se ve demasiado glamouroso, aunque sí lo suficiente como para resultarme extraños luego de muchas noches de farra con mi amigo Gustavo. Él y yo somos buenos amigos, casi hermanos. Yo bebo y la gente que viene conmigo me mira mal. De pronto, Gustavo, alejándose de la gente y en un gesto que acostumbra cuando quiere hacer una confidencia, se me acerca sigilosamente y me brinda una cerveza.

- ¿Sabes? Creo de verdad que la música que estás haciendo es bastante buena. Vaya, le falta caminar, pero estás empezando bien. Vas a llegar alto, canijo.

Por alguna razón, Gustavo no tiene acento argentino; nunca lo ha tenido. De hecho, habla con una chilanguez que siempre me ha desconcertado pero me resulta familiar. Y no lo puedo negar: lo que recién me ha dicho sobre mi música me resulta sanador. De pronto, en sueños y todo, siento una fuerza renovada para seguir en eso. La gente que iba conmigo desapareció de improviso, y yo, al mismo tiempo, recuerdo que tengo que despertar.

- Ya me voy, Gustavo, tengo que despertar ya…
- Está bien. ¿No quieres antes un poco de mota?

Me ofrece un porro que tiene una boquilla larguísima, y que se fuma por el mismo lado por el que se prende. Yo acepto.

- Está bien, para el camino…

Hoy, apenas al medio día, sé que este es un mal día. Me duele la cabeza, me pesa el cuerpo. Tengo esta sensación de que, de algún modo, quiero escapar.

¿Será lo de la música o lo de la mota de mi amigo Gustavo?

3 Responses to “sueño stereo”

  1. Ceci Says:

    Jajajaja… seguro que no te fumaste el porrito antes de irte a dormir?
    (lo más raro es que se fuma por donde se prende! no quemaba???)

    buen post!

    Saludos.

  2. Latitamoderna Says:

    FUe la mota, querido… Entre eso y no dormir…

  3. Latamoderna Says:

    FUe la mota, querido… Entre eso y no dormir…

    (ta bien, me pongo mi nick de siempre)

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