rockstarismo 1: popularity
Cuando iba en secundaria, el star system del Instituto México tenía una estrella: Eduardo Sánchez-Armas. Él era LA estrella pop del momento por una razón. Era la voz principal de la Coral; en las Noches Coloniales™ y Pastorelas™ bajaba de su sitio en el tremendo coro, tomaba el micrófono con sus propias manos (impensable para los otros cantantes, mortales) y, envuelto en un ridículo sweater rojo y pantalones de pinza negros, interpretaba “Oye mi amor” (sí: de Maná) ante una horda de adolescentes furiosas que le animaban. No miento: alguna vez vi a una treceañera desmayarse luego del numerito.
Yo lo veía casi cada noche colonial (ejem, eran los noventas, teníamos catorce años, era la colonia del Valle… no había NADA qué hacer, sólo ir a las noches coloniales). Eduardo tenía su numerito aprendido. Aplaudía y hacía aplaudir a la concurrencia. Las chicas (que siempre eran las mismas) también sabían su papel: sacaban pancartas, gritaban, se apelotaban. Era Eduardo Sánchez-Armas, y eso era suficiente.
Claro: el hecho de que fuera hijo (o sobrino, ya no recuerdo) del director de la Coral no tenía nada que ver, no. Lo digo en serio: para mí, el hecho de que fuera quien fuera me daba igual. La cosa es que cada vez que salía de su boca el no-sabes-cómo-te-deseo, me daba pena ajena. Es decir: no que yo sea EL cantante (entonces no lo era, mucho menos); pero, a todas luces, Lalo cantaba mal. Forzado. Imitaba la voz de Fher (o algo). Sin embargo era el único que tenía el permiso de subir al escenario. That’s life.
Hace poco, Facebook, como siempre, me regresó un cachito de mi pasado. Una amable invitación a un evento. Que se intitulaba “Lalo en concierto con Jaque Mate”. Ajá: Lalo. Sánchez Armas. Como parte de la invitación, estaba este video.
No ha cambiado nada. Canta igual de mal. Pretende ser Luismi. Finge. Los músicos que trae (que también son ex compañeros) están sumamente desperdiciados. Sin embargo, estoy seguro, su canción será un éxito, cuando menos en el círculo de quinceañeras (de 25 años) que le rodean.
Me da la misma sensación que antes: pena ajena. Bueno, oquei: también un poco de envidia (ash, me choca admitirlo). Es decir: yo apenas estoy acá, y eso, de entrada, tendría que descalificar cualquier comentario que yo haga sobre cualquier múico. Sí, los One Night Standers han prendido mogollón, pero vamos: que como músico me falta todo. En fin: hay cosas que no cambian desde la secu. Y aunque no me guste (y, para ser sinceros, no crea en ese tipo de música), sí me da también una ñañarita y le deseo toda la suerte a Lalo. Aunque, desde mi punto de vista, apesta (Lalo, si lees esto, lo siento: neta, mucha suerte, pero that’s not for me…).
(Si este post tuviera una segunda parte, que no tendrá, habría que hablar de Surik Bai. Ellos también iban conmigo en la escuela. Y juro por el sillón de los Simpson que son buenos músicos, todos ellos. No espectaculares, pero muy respetables. Escucho este proyecto y también debo decirlo: apesta. No sé si sea cosa de la grabación o qué, pero neto no mamar. Igual: si leen esto, les deseo suerte, sé que pueden más, pero no mamen. Urgente: consigan vocalista).

Mayo 10th, 2008 at 9:48 am
Hola,
Es la primera vez que escribo aquí. No pude evitarlo, pues me sonó tanto a mi adolescencia. ¡Porque era mi adolescencia!
Recuerdo al niño Sánchez Armas, los gritos de mis amiguitas, y sobre todo recuerdo que yo sentía ese desasosiego de la pena ajena ante la situación. En el momento era sólo una sensación que no sabía muy bien de dónde venía. La edad, y mi progresiva tendencia a volverme de “las raras” me fueron dando respuestas más tangibles: Ese personaje no merecía esa histeria. No cantaba como Robert Plant, no tocaba como Jimi Hendrix, no se movía como Mick Jagger, no se veía como David Bowie. Ya sé, ya sé hablo de puras grandes ligas. Pero igual he estado en conciertos de garage en los que he visto repetirse en pequeñísima escala la dinámica del “guitarist with mystique” o el vocalista arrasador con un público frenético. Y lo he disfrutado como nunca disfruté de la melcocha artificial de las rondallas y estudiantinas y corales.
Creo que ese tipo de sensibilidad tampoco es mi “cup of tea”
Saludos de otra sobreviviente de una secundaria de la del Valle.
Alejandra.
Mayo 12th, 2008 at 9:09 pm
Chale, estoy grave. Hasta fui a ver el video del tal lalo… tsss… pues nomás te falta la greña rockera, ya te dije.
je.
Mayo 13th, 2008 at 8:57 pm
Jua jua…
Neto, neto, neto te da envidia (cuando menos una poca) un tipito que canta como David Bisbal? (sí, tmbn husmee y mira lo que mencontré http://www.youtube.com/watch?v=ovVUM0×4m1I&feature=related)
No, no, mi ruys, usté es algo más grande y fuerte (sí, como Melvin el de los Chocokrispis)…
No se me deprima, esto es piano piano y si lo único que necesitas es un grupo de viejas gritonas… pus pa qué le buscas más (acástoy señalandome a mí misma, jesjeres jesjes).
Cuídese
Y no ande envidiando gente…
Ya lo decía la chimoltrufia: “La envidia nunca es buena, mata el alma y la envenena”.
Échale ganas, qesto es pura práctica…
Beso!
Mayo 15th, 2008 at 10:17 am
Estaba escuchando Jeremiad de Byzantine: solos eternos y doble bombo. Y puse pausa para ver el mentado video. ¡Uta! Me recordó un poco a “prestame tu luna”. Tiene la voz de un boyband de televisa. Lo siento, volvamos a Byzantine. Yo también tenía una nemesis rockstar en prepa. Era de los que tienen orgasmos pensando en Eddie Vedder, hacía letras al estilo La Casta (”amanece a diestra y siniestra…”) y sonaba a RadioCaos embarrado en papel higiénico. Pero él era popular y “cool”. Yo… no. Qué buena idea para un post.
Mayo 19th, 2008 at 9:31 pm
priceless!! explicame algo… por que tu cuate lalo sigue pareciendo de 15 años si se supone que ya tiene 25??? que lo castraron en el coro o que?
chido el blog…. visitare pronto
saludosdos
Mayo 21st, 2008 at 9:06 pm
Me cae que ese pinche Lalo es perseverante. No se si es para aplaudirle o para sentir gacho por el tipo, pero como testigo en el mismo salón que el de que hacía públicas sus aspiraciones a ser cantante (?) me sorprende que siga en esa onda. No creo que sea peor que muchos weyes que andan por ahí vendiendo discos. Lo que este muchacho necesita es un entrenador personal y un mánager por dios santo!
Mayo 21st, 2008 at 11:09 pm
Hola Ruy,
Estoy de vuelta e intento ponerme al corriente. Yo no fui niña ni adolescente normal. Me caga Maná (y siempre ha sido así) y para que un cantante me gustara (por muy guapo que fuera) debía cantar bien. Es más, si yo hubiese sido compañera de este monito, me le habría parado en frente y le habría soltado sus 5 frescas.
Jajajajaajaja. Creo que tal vez por eso era LA cantante pop de mi escuela. jajajajajaja
Y bien modestotototota.
Por cierto, ahí vengo, voy a buscarte en facebook.